Valencia es una ciudad que muchos creen conocer de memoria, pues sus playas, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro histórico o la Albufera forman parte del imaginario colectivo tanto de quienes la visitan como de quienes viven allí desde siempre. Sin embargo, más allá de los lugares más fotografiados, Valencia guarda rincones que pasan desapercibidos y que sorprenden incluso a los propios valencianos cuando los descubren por primera vez.
Valencia tiene esa capacidad de esconder historias, paisajes y espacios casi secretos entre barrios cotidianos, avenidas transitadas o zonas que no suelen aparecer en las guías. Lugares que no necesitan grandes carteles ni colas para dejar huella, y que demuestran que la ciudad todavía tiene mucho por ofrecer a quien se permite mirar con calma y salirse un poco del camino habitual.
2El refugio antiaéreo del Ayuntamiento de Valencia
Valencia también guarda bajo tierra parte de su memoria más reciente. En pleno centro, bajo la plaza del Ayuntamiento, se encuentra uno de los refugios antiaéreos mejor conservados de la Guerra Civil. Es un lugar que sorprende especialmente a quienes trabajan o pasean a diario por la zona sin imaginar lo que se esconde a varios metros bajo sus pies.
La visita al refugio es breve pero intensa, con los pasillos, los bancos de obra y los paneles explicativos que ayudan a entender cómo se vivieron aquellos años difíciles en una ciudad que fue capital de la República. Para muchos vecinos, descubrir este espacio supone una mirada distinta a un lugar tan cotidiano, que de repente adquiere una profundidad histórica inesperada.






