La gestora de capital privado Nazca Capital ha oficializado la entrada de Airbus como inversor estratégico en su Fondo Nazca Aeroespacial y Defensa INNVIERTE I FCR. Este acuerdo, anunciado en Madrid, no representa únicamente una inyección de capital, sino que supone una validación industrial sin precedentes para el que ya es el mayor fondo español especializado en este ámbito y uno de los más relevantes de todo el continente. La incorporación del gigante aeroespacial llega en un momento de especial sensibilidad geopolítica, donde la autonomía tecnológica y la resiliencia de las cadenas de suministro se han convertido en prioridades absolutas para la competitividad de la Unión Europea.
La tesis de inversión que maneja Nazca ha encontrado en Airbus un aliado que aporta una comprensión profunda de las tendencias emergentes y una capacidad única para identificar compañías con alto potencial de escalabilidad. Desde que el fondo comenzara su comercialización a mediados de 2025, el apetito de los inversores ha sido voraz, logrando compromisos que ya superan los 425 millones de euros. Esta cifra refleja un interés creciente por los activos de uso dual, aquellos capaces de ofrecer soluciones tanto en el ámbito civil como en el militar, y que constituyen la columna vertebral de la modernización industrial que España y sus socios europeos buscan acelerar.
RESPALDO A LA AUTONOMÍA TECNOLÓGICA EUROPEA
La importancia de este movimiento trasciende lo puramente financiero para adentrarse en la soberanía industrial del continente. Al sumar a Airbus a una base de inversores que ya cuenta con el respaldo del CDTI y del Fondo Europeo de Inversiones, el vehículo de Nazca se consolida como una herramienta fundamental para fortalecer capacidades críticas en sectores como la seguridad y la defensa. La estrategia es clara: identificar empresas que posean un alto contenido tecnológico pero que requieran capital, profesionalización y una mayor escala para competir globalmente. Carlos Carbó, presidente de la gestora, ha destacado que contar con el mayor actor europeo del sector aporta un respaldo cualitativo que llega en un «momento clave» para el ecosistema tecnológico nacional.

Este interés del mercado no es casual, sino que responde a una necesidad de consolidación industrial en un sector históricamente fragmentado. La participación de Airbus actúa como un sello de calidad que atrae tanto a inversores institucionales como a otros socios estratégicos, confirmando que la propuesta de Nazca es sólida y necesaria para impulsar la competitividad. El objetivo final del fondo es alcanzar un patrimonio de 600 millones de euros, una meta que parece cada vez más cercana dada la velocidad de captación de recursos mostrada en los últimos seis meses. Con esta estructura, se pretende crear un tejido industrial más resiliente, capaz de proteger los intereses estratégicos europeos frente a la competencia de otras potencias globales.
LIDERAZGO ESTRATÉGICO
La capacidad de ejecución del fondo ya se ha puesto de manifiesto con la culminación de sus dos primeras operaciones, que sirven de ejemplo sobre el tipo de compañías que buscan potenciar. Por un lado, la inversión en Teltronic ha asegurado el apoyo a un líder en comunicaciones críticas para infraestructuras de transporte y defensa, un área vital para la seguridad nacional. Por otro, la entrada en Ravenloop subraya la apuesta por la vanguardia tecnológica, al tratarse de una firma especializada en inteligencia cibernética predictiva que utiliza inteligencia artificial para anticipar amenazas en el ámbito de la seguridad nacional. Ambas adquisiciones demuestran la ambición de apoyar empresas con alta capacidad de crecimiento y tecnologías que son estratégicas para el futuro de Europa.
Para guiar estas decisiones, Nazca ha reforzado también su estructura de gobernanza interna. La incorporación de Miguel Sánchez San Venancio como presidente del Consejo Asesor de defensa del fondo aporta una experiencia institucional de primer nivel. Su trayectoria como antiguo alto cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y exdirector general de Seguridad Global de Telefónica garantiza que el fondo cuente con una visión privilegiada sobre los riesgos y oportunidades en el sector de la seguridad. Esta combinación de músculo financiero, conocimiento industrial de la mano de Airbus y experiencia en inteligencia estratégica sitúa al fondo en una posición de ventaja competitiva para seguir anunciando nuevas operaciones en los próximos meses.
INVERSIÓN DUAL EN ACTIVOS
El éxito de este fondo de capital riesgo también pone de relieve la madurez de Nazca Capital como gestora, con un cuarto de siglo de experiencia y más de 110 transacciones a sus espaldas. Actualmente, la firma maneja diversas estrategias que van desde los pequeños capitales hasta las grandes plataformas de inversión para oficinas familiares, pero es su apuesta aeroespacial la que está marcando el paso en este ejercicio. La integración de tecnologías de uso dual es el motor que permite a estas empresas diversificar sus mercados y asegurar su viabilidad a largo plazo, atrayendo capital privado hacia sectores que antes dependían casi exclusivamente de presupuestos públicos.
A medida que el fondo avanza hacia su cierre final, el panorama que dibuja para la industria española es de optimismo y transformación. La posibilidad de que pequeñas y medianas empresas tecnológicas accedan a una plataforma que les ofrece no solo recursos, sino también una conexión directa con los grandes gigantes del sector como Airbus, puede ser el catalizador definitivo para la creación de campeones nacionales e internacionales. En un entorno global cada vez más incierto, la consolidación de instrumentos financieros de esta envergadura asegura que el talento y la tecnología desarrollados en España cuenten con el soporte necesario para liderar la próxima revolución industrial en el ámbito de la defensa y la aeroespacial.

IMPACTO EN LA UNIÓN EUROPEA
La incorporación de Airbus al Fondo Nazca Aeroespacial y Defensa INNVIERTE I FCR tiene implicaciones directas y profundas para la autonomía tecnológica de la Unión Europea, especialmente en un contexto de creciente necesidad de soberanía industrial. A continuación se detalla cómo esta inversión impacta en los pilares estratégicos de la región:
- Refuerzo de la autonomía estratégica y competitividad: La participación de un referente global como Airbus confirma el atractivo de invertir en ámbitos críticos para la autonomía tecnológica y la competitividad europea. Este movimiento busca fortalecer un tejido industrial más sólido y resiliente frente a potencias externas.
- Validación de tecnologías críticas: La entrada de Airbus aporta una validación significativa sobre la capacidad del fondo para identificar compañías con alto potencial tecnológico y de escalabilidad. Esto asegura que el capital se dirija a innovaciones que realmente fortalezcan las capacidades tecnológicas estratégicas de Europa.
- Impulso a la modernización y soberanía: El objetivo primordial del fondo es impulsar la modernización, el crecimiento y la autonomía tecnológica en sectores clave como el aeroespacial, la defensa, la seguridad y las tecnologías de uso dual tanto en España como en el resto de Europa.
- Consolidación de instrumentos de inversión europeos: Con el respaldo conjunto del CDTI, el Fondo Europeo de Inversiones y ahora Airbus, el fondo se consolida como uno de los instrumentos más relevantes para reforzar capacidades críticas y fomentar la consolidación industrial en el continente.
- Aceleración del desarrollo industrial: La estrategia se centra en dotar de capital y escala a empresas estratégicas que requieren profesionalización para acelerar su expansión nacional e internacional, evitando así la dependencia de proveedores extracomunitarios en sectores de alta sensibilidad.
Esta alianza no solo representa un hito financiero, sino que actúa como un catalizador para que el ecosistema de defensa y seguridad europeo gane independencia técnica y competitiva en un momento geopolítico clave.






