Olvida el pisto moderno: así se hace la alboronía auténtica con calabaza y berenjena paso a paso

Antes de que el tomate y el pimiento llegaran de las Américas para cambiar nuestra dieta, en el sur de España ya se cocinaba a fuego lento una joya gastronómica casi olvidada. La alboronía es la precursora indiscutible del pisto manchego y el ratatouille francés, un plato con raíces árabes que combina la dulzura de la calabaza con la profundidad de la berenjena en un equilibrio perfecto que deberías recuperar hoy mismo para tu recetario.

Si crees que el pisto es el rey absoluto de las verduras estofadas, es porque todavía no has probado la alboronía, su venerable ancestro andaluz que rezuma historia por los cuatro costados. Hablamos de una receta con linaje real que se servía en las bodas de los califas omeyas mucho antes de que ningún europeo hubiera visto jamás una hortaliza del Nuevo Mundo.

La verdadera magia de este guiso reside en la paciencia y en unos ingredientes humildes que, tratados con el cariño que merecen, se convierten en alta cocina doméstica sin pretensiones. Olvídate de las prisas del día a día y del microondas, porque aquí vamos a pochar la verdura muy despacio hasta que se confite sola en su propio jugo y azúcar natural.

La madre de todos los pistos: un viaje de mil años

@lolinfoodie

ALBORONÍA Descubre la historia de la Alboronía… Este plato tradicional andaluz, con raíces árabes, es considerado la madre de todos los pistos. Elaborado con berenjenas, tomates, calabaza, pimiento y cebolla, condimentado con ajo, pimentón y vinagre, la alboronía nos transporta a la época de los banquetes y celebraciones andalusíes. Además, personalmente me recuerda a mi abuelo, un hortelano apasionado que cultivaba verduras y hortalizas con amor. Espero que te guste! 🥰 #lolinfoodie #recetastiktok #foodtok #alboronia #food #aprendeentiktok #gastronomia #gastronomiaandaluza #córdoba #andalucía

♬ Fandango – Flamenco’s

Cuentan los historiadores gastronómicos más puristas que este guiso debe su nombre a la princesa Buran, esposa del califa Al-Mamún, quien celebró su boda con tal fastuosidad que el plato creado para ella, la al-buraniyya, pasó a la eternidad. No estamos ante una simple mezcla de sobras de la nevera para salir del paso un martes cualquiera, sino frente a un legado culinario que ha sobrevivido a imperios y fronteras para llegar casi intacto a nuestra mesa del siglo XXI.

Publicidad

Originalmente este plato no llevaba tomate ni pimiento, pues estos ingredientes llegaron siglos después, pero la versión que ha perdurado en la tradición andaluza (especialmente en Carmona) supo integrar estos «nuevos» elementos sin perder su esencia original.

Qué necesitas para bordar una alboronía de categoría

La calabaza no es negociable en esta receta, y si puedes hacerte con una de variedad violín o totanera que sea dulce y compacta, ya tienes la mitad del éxito asegurado en esta alboronía tradicional. No vale cualquier cosa que encuentres en el supermercado envuelta en tres capas de plástico; busca producto de mercado que huela a campo y tenga imperfecciones.

A diferencia de otros refritos mediterráneos, aquí el comino y el pimentón de la Vera (dulce o agridulce) juegan un papel fundamental para darle ese toque ahumado y moruno que te transporta directamente al sur de la Península. Hay quien le añade membrillo o incluso peras en temporada para potenciar el contraste dulce-salado, pero la receta canónica prefiere que la dulzura venga de la propia hortaliza bien pochada y caramelizada lentamente.

El secreto no está en la receta, sino en el tiempo

@el.chopo.venta.directa

🍆🫑🍅ALBORONIA 🍅🫑🍆 La madre de todos los pistos , la #alboronia . Una receta ancestral de la gastronomía Andalusí , se remonta a la apoca del Al-andalus y ha evolucionado con el tiempo aunque su esencia se mantiene . Es importante destacar que la receta ancestral no incluida ingredientes como el tomate y el pimiento ya que estos llegaron a Europa después del descubrimiento de América . La alboronía más antigua se basaba en la cebolla, ajos, calabaza , berenjenas y frutas como la manzana y frutos secos triturados . Posteriormente fueron incluyéndose los ingredientes «americanos» que la acercan más a los pistos actuales . Te traigo mi receta de alboronía la que hacemos en Andalucia hoy en día aunque hay algunas variantes según donde la comas. Apunta 👇 500 g de berenjenas 500g de calabaza ( yo he utilizado nuestra Patison que tiene un toque a fruto seco) . 1 cebolla grande 3 dientes de ajo 3 o 4 pimientos cornicabra 400g tomates 1 cucharadita pimentón 1/2 de comino molido OPCIONAL 1 bote de garbanzos cocidos 4 huevos O puedes poner frutos secos como antaño . AOVE Sal y pimienta En un perol echa un buen chorreón de AOVE , sofríe la cebolla , los ajos y los pimientos cortados a daditos . Mientras corta y pela la calabaza , puedes utilizar cualquier tipo de calabaza ( si te has hecho con nuestra Patison es una delicia) . Introduce la calabaza , medio vaso de agua y tapa , cocina unos 5 minut. Agrega cucharadt pimentón dulce y media cucharadt de comino molido. Trocea los tomates o trituralos. Introducelos al guiso . Sal pimienta y cocina 10 minut . OPCIONAL introduce los garbanzos cocidos y los huevos , vuelve a tapar para que se cocinen . O puedes poner frutos secos triturados como antaño. Que la disfrutes ❤️ GUARDATELA !!!!! #cocinando #cocinaentiktok #platosdeandalucia #elchopoventadirecta #recetastiktok #alboronia

♬ sonido original – Huerto El Chopo Venta Directa

Empieza picando la cebolla y el ajo muy finos, dejándolos sudar en una cazuela amplia con generoso aceite hasta que estén transparentes, sin prisa alguna, como si no tuvieras nada más que hacer en la vida. A continuación, incorpora la berenjena y la calabaza cortadas en dados uniformes de un par de centímetros, un detalle técnico que garantiza una cocción homogénea y evita que unos trozos se deshagan en puré mientras otros siguen duros como piedras.

Cuando la verdura empiece a rendirse y ablandarse, añade el tomate (mejor si es rallado natural o triturado de buena calidad) y las especias, dejando que todo haga «chup-chup» durante al menos cuarenta minutos largos o incluso una hora. Verás cómo los jugos se concentran, el color se oscurece y el aceite sube a la superficie, una señal inequívoca de que el guiso está en su punto exacto de melosidad y sabor.

Cómo disfrutarla para sacarle el máximo partido

La tradición manda coronar el plato con un par de huevos fritos con su puntilla o, si prefieres algo más ligero y estético, unos huevos escalfados que rompan su yema cremosa sobre las verduras humeantes. Es un plato que gana muchísimo con el reposo, así que no te extrañe si está mucho más rico mañana que recién hecho, cuando los sabores se han asentado, enfriado y conocido íntimamente en la nevera.

Publicidad

Ya sea como plato único contundente para cenar o como guarnición de lujo para acompañar un bacalao o una carne, este guiso nos recuerda que la cocina de siempre, la lenta y cariñosa, nunca pasa de moda por mucha vanguardia que nos vendan. Recuperar estos sabores ancestrales es un pequeño acto de resistencia cultural, y te aseguro que cuando lo pruebes, no volverás a mirar el pisto con los mismos ojos. Ahora solo queda que te anudes el delantal, afiles el cuchillo y enciendas el fuego.

Publicidad
Publicidad