Alemania se encuentra en un punto de inflexión histórico, alejándose de décadas de contención militar para intentar consolidar el ejército convencional más fuerte de Europa. Esta transformación, impulsada por el Canciller Friedrich Merz, no solo responde a la agresión rusa en Ucrania, sino también a un cambio sísmico en la confianza hacia Estados Unidos como garante de seguridad.
A continuación, se analizan los pilares de esta nueva estrategia de defensa alemana:
1. Reconstrucción de la Fuerza Humana y Conscripción
Tras reducir su ejército significativamente después de la Guerra Fría, Alemania ha revertido la tendencia:
- Censo Militar: Se ha aprobado una ley que obliga a los jóvenes de 18 años a completar un cuestionario de aptitud, el primer paso hacia una posible restauración del servicio militar obligatorio si el voluntariado no es suficiente.
- Objetivos de Tropa: La meta es alcanzar 260,000 soldados activos y 200,000 reservistas para 2035, acercándose a los niveles que tenía la Alemania Occidental durante la Guerra Fría (aprox. 500,000 efectivos).
- Incentivos Económicos: Se ofrecen contratos de 23 meses con salarios atractivos (aprox. 2,600 euros brutos) y beneficios como vivienda y seguro médico gratuitos para atraer a la juventud profesional.
2. El «Divorcio» Estratégico de Estados Unidos
Un factor determinante ha sido la erosión de la confianza en la administración de Donald Trump y su estrategia de Seguridad Nacional de 2025.
- Pérdida de Fe en la OTAN Tradicional: El 84% de los alemanes duda que EE. UU. siga garantizando la seguridad europea.
- Disuasión Nuclear Europea: Seis de cada diez alemanes ya no confían en el «paraguas nuclear» estadounidense y prefieren desarrollar una alternativa basada en las capacidades de Francia y el Reino Unido.
- Independencia Política: El gobierno de Merz busca una «independencia» de Washington, tras percibir una injerencia estadounidense que favorece a partidos de extrema derecha y posturas pro-rusas en Europa.
3. El Factor 2029: Preparándose para Rusia
La inteligencia alemana ha establecido el año 2029 como una fecha crítica en la que Rusia podría tener la capacidad industrial y militar para atacar territorio de la OTAN.
- Aumento del Gasto: Alemania planea gastar el 3.5% de su PIB en defensa para 2030, superando con creces el objetivo mínimo del 2% de la OTAN.
- Presupuesto Histórico: Para 2026, el presupuesto de defensa asciende a 108,000 millones de euros, más del doble que en 2021.
- Apoyo Popular: A pesar de la tradicional reticencia alemana al militarismo, el 65% de la población apoya ahora un mayor gasto en defensa debido a la percepción de Putin como una amenaza existencial.
4. Obstáculos y Desafíos
A pesar de la voluntad política, el camino no está exento de dificultades:
- Capacidad Industrial: Traducir el dinero en equipos (tanques, municiones, defensa aérea) toma años debido a la lenta cadena de suministro de la industria de defensa europea.
- Cultura Militar: Existe una brecha generacional; mientras los líderes buscan un ejército fuerte, sectores de la sociedad aún lidian con el trauma histórico del pasado nazi y el miedo a una confrontación directa con Rusia.
- Propaganda Rusa: Moscú ha intensificado sus narrativas advirtiendo sobre una «confrontación total», buscando explotar el escepticismo sobre la conscripto en la sociedad alemana.
La creación de esta fuerza no solo busca proteger las fronteras alemanas, sino también liderar una «OTAN Europea» capaz de actuar de forma autónoma, asegurando que el continente no quede desprotegido ante un posible repliegue estratégico de Estados Unidos hacia el Indo-Pacífico.






