‘GH Dúo 4’ ha entrado en una espiral de tensión que pocos imaginaban tan pronto, apenas diez días después de arrancar la edición. La convivencia está más que tocada, las discusiones se suceden sin descanso y el ambiente dentro de la casa se ha vuelto irrespirable, hasta el punto de obligar a Ion Aramendi a intervenir con un mensaje claro y contundente en plena gala.
‘GH Dúo 4’ ya no es solo un reality de convivencia, es un campo minado donde cualquier gesto se interpreta como una provocación. Los robos de comida, las sanciones colectivas y la sensación de injusticia han ido alimentando un conflicto que no deja de crecer y que ha puesto en jaque las normas básicas de respeto que el programa intenta mantener.
1El origen del conflicto y la sanción que lo cambió todo
Todo empezó con una infracción que parecía aislada, pero que acabó desatando un efecto dominó imposible de frenar. Cristina Piaget fue la primera en saltarse las normas y la organización decidió imponer una sanción general, una decisión que no sentó nada bien a buena parte de la casa y que abrió la puerta a un boicot silencioso que pronto dejó de serlo.
La respuesta de los concursantes fue clara, aunque caótica. Si la sanción era para todos, muchos optaron por ignorar directamente las reglas y empezar a coger comida sin esconderse. La sensación de castigo injusto se transformó en un “sálvese quien pueda” que dinamitó cualquier intento de convivencia ordenada.





