La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) recogió, estudió y analizó 128 sucesos ocurridos en la red ferroviaria durante 2024. Tras ello la CIAF presentó a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) una docena de recomendaciones sobre la seguridad en el transporte ferroviario. Son los mismos que ahora estudiarán el accidente de Adamuz. Su último informe fue presentado en septiembre de 2025. Ahora será la misma CIAF la encargada de investigar el accidente de Córdoba que el domingo por la tarde costó la vida a 40 pasajeros hasta el momento.
La CIAF es un organismo independiente dentro del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de Óscar Puente, adscrita a la subsecretaría del ministerio. La memoria presentada en 2025, de 77 páginas, recogen «los sucesos ocurridos y notificados a la CIAF por los agentes del sector ferroviario durante el año 2024, en el ámbito de la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG): un total de 128 sucesos».
La Guardia Civil ya analiza también el siniestro, en este caso por mandato del juzgado de guardia de la zona más cercana a Adamuz, la localidad cordobesa de Montoro.

123 de estos sucesos fueron notificados por ADIF, pero además «se analizaron 3 sucesos conocidos a través de los medios de comunicación y dos sucesos notificados por sindicatos ferroviarios. Del total de los 128 sucesos analizados; uno fue accidente grave, 97 fueron accidentes, 29 incidentes, uno resultó descartado al comunicar posteriormente Adif que había sido catalogado como intento de suicidio», recoge el mismo informe.
El accidente más grave de 2024 fue el descarrilamiento de un tren cuando entraba en la estación de Atocha (Madrid) con dos heridos leves, absolutamente nada que ver con lo ocurrido en Córdoba el domingo.

Del resto de 97 accidentes notificados: 26 se produjeron por el choque de trenes con obstáculos, «con una persona fallecida y ocho heridos leves». 25 ocurrieron en pasos a nivel, con 8 víctimas mortales, 5 heridos graves y tres leves. Ese año hubo un total de 22 descarrilamientos, sin víctimas. 16 accidentes fueron causados a «personas con implicación de material rodante en movimiento, con un total de 9 víctimas mortales, tres heridos graves y cinco leves». 7 incendios con tres heridos leves y la colisión de 1 tren con vehículo ferroviario, sin victimas.
Respecto a los 29 incidentes, menos graves que los accidentes, en 2024 se notificaron a la CIAF 29 incidentes sin daños personales por «10 fallos de señalización, 9 rebases de señal sobrepasando el punto de peligro, 3 talonamientos, 2 incidentes operacionales, 1 conato de incendio, 1 fallo de cargamento, 1 rueda rota de material rodante en servicio y 2 sucesos catalogados como «otras incidencias».

Uno de los incidentes de 2024, durante un episodio de fuertes lluvias, se refirió a «un bache» a la «salida del túnel de Álora, por donde ha pasado a 300 km/h», pero tras limitar la velocidad a 200 km/h el siguiente tren «arrolla un desprendimiento de tierras sobre la vía (bache notado por el tren anterior) y descarrilla de su primer boogie (…)». En este caso el pleno de la CIAF «señala la falta de cultura de seguridad evidenciada por la decisión de, sin verificar la causa del bache, sino simplemente reduciendo la velocidad de paso de una forma arbitraria, sin respaldo procedimental, y a un nivel (200 km/h) aún demasiado elevado para poder comprobar con seguridad qué es lo que ocurre en la vía.

El mismo documento recoge que las víctimas, fallecidos, heridos leves y graves, entre los años 2020 y 2024 ascendieron a 48 personas, 16 de ellas por descarrilamiento y 23 por colisión de trenes.
NO ERA EL PRIMER PROBLEMA EN ADAMUZ
Las vibraciones producidas por el tráfico de trenes ya ocasionaron una incidencia ferroviaria en las inmediaciones del municipio de Adamuz (Córdoba) el pasado mes de junio de 2025, que afectó a la circulación de trenes de Alta Velocidad en la vía.

Una respuesta escrita de 18 de junio de 2025 por el Gobierno en el Senado a una pregunta del PP, que solicitaba información sobre los detalles de esta incidencia registrada en el tramo entre Adamuz y Villanueva de Córdoba, al provocar retrasos en los trenes de alta velocidad, reflejó el problema las vibraciones.
El Gobierno dijo por escrito que hubo dos incidencias. La primera de ellas cuando una de las nuevas chapas que se habían puesto en los aparatos de dilatación en el viaducto de El Valle, debido a las altas temperaturas y a las vibraciones del tráfico ferroviario, entró en contacto con el raíl. Pero el sistema de señalización detectó esta anomalía y ocupó automáticamente el circuito afectado, lo que interrumpió su funcionamiento. Este problema fue solucionado por mantenimiento de Adif.

El segundo problema fue un falló en una de las tarjetas de relés del sistema de señales. La tarjeta fue sustituida y el problema arreglado.
En esa respuesta, el Gobierno recordó que en la estación de Villanueva de Córdoba, al igual que para el resto de la red Sur, se realiza el mantenimiento de las vías e instalaciones ferroviarias (electrificación, señalización y comunicaciones) mediante varios contratos de mantenimiento de infraestructura y vía, de instalaciones de electrificación, de instalaciones de seguridad y de control de vegetación para que no invada la vía.
La CIAF está integrada por un Presidente, el ingeniero Manuel Hita Romero, un vicepresidente, Javier Martínez Esteban y seis vocales, César Puentes Márquez, Cristina Cuerno Rejado, Juan Fernández-Trapa de Isasi, Javier Crespo Moreno, José María Mora Cañellas y Jesús Pérez Blanco. El secretario es Jorge Juan Valero Rodríguez. Fueron nombrados en 2016 por la ministra Ana Pastor y sobre ellos recae ahora la responsabilidad de investigar las causas del accidente.






