El gluten lleva años en el centro del debate alimentario, entre quienes lo evitan sin pensarlo dos veces y quienes no entienden muy bien por qué de repente parece estar en todas las conversaciones. Durante décadas formó parte de la dieta diaria sin levantar sospechas, pero algo ha cambiado y cada vez más personas aseguran sentirse mejor cuando lo reducen o lo eliminan. No se trata solo de modas, detrás hay una realidad que médicos y especialistas empiezan a analizar con más calma.
En este contexto, el gluten vuelve a colocarse en el foco gracias a reflexiones como las del doctor Sebastián La Rosa, especialista en longevidad, que apunta directamente al trigo actual como una de las claves del problema. No habla de alarmismo ni de prohibiciones universales, sino de entender por qué hoy el cuerpo reacciona de forma distinta a un alimento que durante siglos fue básico.
3Aprender a convivir con el gluten
Para las personas con intolerancia al gluten, la solución pasa por retirarlo de la dieta y aprender a leer bien las etiquetas. Trigo, cebada y centeno quedan fuera, y en muchos casos también la avena, no porque tenga gluten de forma natural, sino por la contaminación que se produce durante su procesado.
La buena noticia es que llevar una alimentación sin gluten es hoy mucho más sencillo que hace unos años. Frutas, verduras, legumbres, frutos secos naturales, carnes, pescados y huevos no contienen gluten y forman la base de una dieta sencilla y poco procesada. También hay cada vez más productos específicos en los supermercados, lo que facilita las cosas.





