Renfe lanza una de las promociones más agresivas del año para su servicio de alta velocidad low cost. Durante las próximas semanas, los viajeros pueden adquirir billetes entre Madrid y Ourense por solo 26 euros en trayectos seleccionados del servicio Avlo.
Esta campaña estará disponible hasta el 25 de enero de 2026, fecha en la que los precios sufrirán incrementos que pueden alcanzar el 80% para los mismos trayectos. La diferencia resulta considerable: un billete que hoy cuesta 26 euros podría superar los 46 euros a partir de febrero, según el sistema de precios dinámicos que aplica la compañía.
Cómo funciona el sistema de precios de Avlo
El modelo tarifario del servicio low cost de Renfe opera bajo una lógica de demanda variable. Los billetes más económicos se liberan con mayor antelación y para horarios menos solicitados, mientras que las fechas cercanas al viaje o los horarios punta experimentan subidas significativas. Este sistema replica el funcionamiento de las aerolíneas de bajo coste.
Para el corredor Madrid-Ourense, los precios parten desde los 26 euros en días laborables con menor afluencia. Sin embargo, estos mismos trayectos pueden alcanzar los 45-50 euros durante fines de semana, puentes o cuando quedan pocos asientos disponibles. La compañía ajusta las tarifas diariamente en función de la ocupación prevista.
Los viajeros que reserven antes del 25 de enero podrán fijar el precio bajo aunque viajen en fechas posteriores. Esta estrategia permite asegurar la tarifa promocional para desplazamientos en febrero o marzo, cuando habitualmente los precios se disparan por la mayor demanda del período post-vacacional.
✓ Reserva con antelación para acceder a los precios más competitivos
✓ Compara horarios: los trenes de madrugada o última hora suelen ser más económicos
✓ Los días laborables ofrecen mejores tarifas que viernes y domingos
✓ Evita cambiar el billete: las modificaciones tienen coste adicional de 8 euros
Por qué Madrid se consolida como centro neurálgico del low cost ferroviario
La capital española actúa como epicentro de las rutas Avlo, conectando con los principales destinos del país a precios reducidos. Desde Madrid parten trenes hacia Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Alicante y ahora también hacia Galicia con paradas en Ourense y otras ciudades del noroeste. Esta red permite cubrir distancias de más de 500 kilómetros por menos de 30 euros.
El corredor Madrid-Ourense resulta especialmente estratégico porque conecta dos regiones con intensos flujos migratorios históricos. Miles de gallegos residen en la capital, generando una demanda constante de desplazamientos que Renfe aprovecha con su oferta low cost. El trayecto se completa en aproximadamente 3 horas y media, alcanzando velocidades cercanas a los 300 km/h.
Esta ruta compite directamente con el transporte por carretera y los vuelos regionales. Frente a un autobús que tarda más de 6 horas, el tren ofrece rapidez y comodidad a precio similar. Las aerolíneas tradicionales difícilmente pueden igualar estas tarifas cuando se suman tasas aeroportuarias y desplazamientos desde terminales alejadas del centro urbano.
Qué incluye y qué no el billete económico
El precio de 26 euros cubre exclusivamente el asiento básico sin elección de ubicación. Los pasajeros que deseen seleccionar plaza específica deben abonar 8 euros adicionales por este servicio. Tampoco existe posibilidad de cambios o devoluciones sin coste: cualquier modificación implica el pago de una tarifa extra de 8 euros más la diferencia de precio entre billetes.
El equipaje permitido incluye una maleta grande en bodega y un bulto de mano, similar al AVE convencional. Sin embargo, los trenes Avlo carecen de cafetería o servicio de restauración a bordo. Los viajeros deben llevar su propia comida y bebida para trayectos que pueden superar las tres horas de duración.
A pesar de estas limitaciones, el servicio mantiene los estándares de velocidad y puntualidad del resto de trenes de alta velocidad. Los convoyes circulan por las mismas vías que el AVE tradicional, garantizando tiempos de viaje reducidos. La principal diferencia radica en la configuración interior: mayor número de asientos por vagón y ausencia de clase preferente, lo que permite ofrecer tarifas más competitivas sin comprometer la seguridad ni la velocidad del servicio.








