No sé si te haya pasado, pero es común caminar por la casa y que de repente tus pies te traicionen y cuando te das cuenta estás en el piso, pero el susto no supera el dolor de esa lesión en forma de bola que te entumece el tobillo. ¿Te suena?, ¿qué es lo primero que harías? Lo más aconsejable es aplicar los primeros auxilios, y el uso de las compresas es algo que alivia mucho. Ya sea que no calentaste lo suficiente y te has quedado encorvado en el centro del gimnasio o te caíste bajando los escalones de la oficina, debes recordar que para cada tipo de lesión existe una temperatura correcta para aliviar los síntomas.
Así lo ha hecho saber el Dr. Dagoberto Fernández, un fisiatra madrileño que advierte sobre el uso de las compresas frías o calientes, y pueden marcar la diferencia entre mejorar una lesión o empeorarla. «Muchas personas tienen la buena intención de ayudar en situaciones de primeros auxilios, pero todos tienen el conocimiento suficiente y eso puede ser peor», añade el fisiatra Fernández. Asimismo, el Dr. ha compartido un remedio natural para incorporar a tu dieta y que es perfecto para reforzar tus articulaciones y músculos.
LA BATALLA EN PRIMEROS AUXILIOS: COMPRESAS FRÍAS VS. CALIENTES

El Dr. Fernández ha sido muy claro con la advertencia: «si bien es cierto que las compresas son el mecanismo de primeros auxilios más rápido para aliviar el dolor tras alguna lesión, también la temperatura es clave para evitar empeorar el estado del afectado». En este sentido, es necesario saber las diferencias y para qué sirven cada una de ellas. Por ejemplo, las personas que cuentan con una rutina de ejercicios o se dedican a practicar algún tipo de deporte, deben estar muy atentos con estas consideraciones.
Del mismo modo, para los usuarios en general, despejar las dudas sobre las compresas adecuadas para cada tipo de lesión, es clave para lograr una atención primaria sin incurrir en efectos adversos. Ya sea fría o caliente, la temperatura de la compresa es vital cuando se trata de ser rápidos con aplicar los primeros auxilios. Ya que «la forma incorrecta puede hacer que el problema se vuelva más grave de lo que era», explica el experto en fisiatría.
PRIMEROS AUXILIOS QUE REQUIEREN UNA COMPRESA CALIENTE
Ahora que conoces las lesiones que son aliviadas exclusivamente con las compresas frías, es necesario explorar cuándo es necesario aplicar compresas calientes para casos de primeros auxilios en casa o cualquier lugar. El calor es muy beneficioso para relajar los músculos, mejorar la circulación y aliviar los dolores crónicos. Por lo que solo podrás utilizar esta temperatura en las siguientes lesiones:
- Dolor muscular (contracturas)
- Artritis
- Dolor lumbar
- Espasmos musculares
- Dolor menstrual
Cuando la lesión es una contractura muscular, lo mejor es aplicar calor como método de primeros auxilios. Las duchas de agua caliente son muy recomendables para relajar la tensión en los músculos y aliviar el dolor menstrual en las mujeres. Ahora que lo sabes, también es necesario que conozcas ciertos hábitos que te hacen más propenso a sufrir este tipo de lesiones y que dañan por completo tus articulaciones en silencio.
PARA LOS PRIMEROS AUXILIOS DE LESIONES ESPECÍFICAS: EL FRÍO ES MEJOR
En medicina, específicamente en las emergencias traumatológicas, el uso de las compresas frías es muy recomendable para reducir la inflamación, aliviar el dolor intenso y disminuir el flujo sanguíneo. Por lo que solo se deben aplicar en el caso de que se presenten las siguientes lesiones que requieren primeros auxilios de forma inmediata:
- Esguinces
- Golpes/contusiones
- Inflamación postoperatoria
- Dolores de cabeza (migrañas)
- Quemaduras leves
Lesiones como los esguinces y contusiones provocados por caídas o golpes fuertes, hace que flujo sanguíneo se dispare hacia la zona afectada, por lo que el dolor intenso no tarda mucho en aparecer. Por eso, en los primeros auxilios el frío es ideal para aliviar los síntomas. Del mismo modo, aplicar frío en la cabeza ayuda a calmar los dolores crónicos causados por las migrañas. Sin embargo, si la lesión no mejora o viene acompañada por una herida abierta, lo más recomendable es inmovilizar la zona y acudir de urgencia al hospital para que un experto te evalúe.
LOS PRIMEROS AUXILIOS SEGÚN LA EDAD ES CLAVE
Estudios recientes han revelado que el 80% de las personas mayores de 50 años padecen de dolores articulares, mientras el 90% ya presenta síntomas como el famoso crujido de las rodillas. Todo esto no se debe solo al paso de los años, sino más bien a esa inflamación silenciosa que esconde la pérdida de nutrientes esenciales para una movilidad óptima y que promueve las lesiones. La pérdida del colágeno es uno de los síntomas que se reflejan mucho después.
Por lo que ahora puede que te sientas bien con tus articulaciones, pero el daño que le causas inconscientemente se acumula sin dejar rastro. Para cuando empieza el dolor, ya dependes de analgésicos, que sí calman, pero no reparan, al igual que los primeros auxilios con compresas, es inútil. El hábito más común es pasar más de 8 horas sentado; esto no solo empeora tu movilidad, sino que también es perjudicial para tu salud renal. Se recomienda hacer las pausas activas de 10 minutos cada media hora, no solo cuidas tus articulaciones, sino que tu salud mental también se ve mejorada.
EL REMEDIO NATURAL QUE TE PROTEGE DE LAS LESIONES

En el mundo de la salud y la nutrición existe un remedio natural que es perfecto para cuidar tus articulaciones y músculos de las lesiones. Además, es un aliado potente para aliviar el dolor articular, solo necesitas los siguientes ingredientes:
- 1 pata de res grande, limpia y troceada
- 1 cebolla
- 3 dientes de ajo
- 2 pimientos dulces
- 1 tallo de apio
- 2 tallos de cebollino
- 2 hojas de laurel
- 1 tallo de tomillo fresco (o 1/2 cucharadita seco)
- 3 cucharadas de vinagre de manzana
- 3 litros de agua
La preparación es simple. Coloca la pata de res, ya limpia y troceada en una olla exprés con el resto de los ingredientes y cubre todo con los tres litros de agua, tapa y cocina por 2 horas. Saca la pata de la olla, separa la carne y los huesos; colócalas en una bandeja y llévalas al horno durante 2 horas más. Ya lo que obtienes es el colágeno que tanto quieres y tu cuerpo necesita; refrigera hasta que se cuaje y listo. Puedes cortarlo en cubos, solo tienes que calentarlo, agregar un chorrito de limón y a beber en ayunas para iniciar el día con buen pie y cargado de nutrientes.
Beberlo todas las mañanas durante un mes, es suficiente para acelerar el metabolismo y proteger tus articulaciones y músculos de las lesiones. Además, notarás que tu piel se vuelve más suave y sedosa. Mientras que tu cabello y uñas se verán más fuertes y con un crecimiento visible tras cada mes que tomes este elixir que rejuvenece y alivia el dolor articular. Sin embargo, es importante cuidar la cantidad de sal. El consumo excesivo de sodio en tu dieta podría estropear cualquier intento de hábito saludable, por lo que consumirla en excesos muy perjudicial para tu organismo.









