La vesícula suele pasar desapercibida hasta que da problemas y entonces ya es tarde para ignorarla. Ese pequeño órgano, clave en la digestión de las grasas, puede convertirse en una auténtica fuente de molestias cuando aparecen los temidos cálculos, un trastorno más común de lo que parece y que muchas veces se relaciona con los hábitos diarios sin que seamos del todo conscientes de ello.
La vesícula biliar está muy ligada a cómo comemos, a los ritmos del día y también a esos pequeños gestos que repetimos casi sin pensar cada mañana. Por eso no sorprende que algunos especialistas pongan el foco en rutinas cotidianas, como el primer café del día, para intentar cuidar su funcionamiento y reducir el riesgo de que se formen piedras en la vesícula con el paso del tiempo.
2Una combinación que genera debate
Una de las propuestas que más curiosidad ha despertado es la de añadir una cucharadita de aceite de oliva al café, preferiblemente con leche, para que se mezcle mejor. La idea es sencilla y precisamente por eso ha llamado la atención, ya que no requiere grandes cambios ni esfuerzos, solo un pequeño ajuste en una rutina muy arraigada.
Según el especialista, tomar el aceite en ayunas potenciaría su acción sobre el duodeno y la vesícula biliar, favoreciendo la liberación de bilis y reduciendo así el riesgo de que se formen piedras en la vesícula. Eso sí, conviene tener claro que se trata de una recomendación preventiva y no de un tratamiento, especialmente desaconsejada en personas que ya tienen cálculos diagnosticados o patologías biliares previas.






