El hábito diario de alimentación de la mujer más longeva de España que despierta interés

A veces no hace falta buscar fórmulas complicadas para entender cómo se llega tan lejos. A sus 112 años, la mujer más longeva de España mantiene un hábito diario con la comida tan sencillo y constante que hoy despierta la curiosidad de muchos expertos.

La alimentación es una de las primeras cosas que se ponen bajo la lupa cuando alguien supera con creces el siglo de vida y lo hace, además, con buena salud y una rutina tranquila. No hay fórmulas mágicas ni secretos imposibles, pero sí pequeños hábitos que, repetidos durante décadas, parecen marcar la diferencia y despiertan el interés de médicos, expertos en longevidad y también de quienes buscan envejecer mejor.

La alimentación vuelve a estar en el centro de la conversación gracias a Teresa Fernández, la mujer más longeva de España, que a sus 112 años mantiene una vida sencilla, reconocible y muy alejada de modas o tendencias extremas. Su caso no habla de dietas milagro ni de restricciones, sino de constancia, disfrute y una relación natural con la comida que ha sabido mantener a lo largo del tiempo.

3
Lo que dicen los expertos sobre la longevidad

“Equilibrar la toma de vino”. Fuente: Freepik

La alimentación vuelve a aparecer aquí como un equilibrio entre placer y moderación, pues algunos especialistas en longevidad, como Dan Buettner, han señalado en distintas ocasiones que una copa de vino tinto al día, dentro de una dieta equilibrada y un estilo de vida activo, podría tener ciertos beneficios, aunque siempre insisten en que el consumo de alcohol debe ser moderado y no imprescindible.

El vino tinto contiene polifenoles y resveratrol, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que podrían ayudar a proteger el corazón y el cerebro, además de favorecer un mejor perfil de colesterol. Aun así, los expertos recuerdan que estos posibles beneficios no justifican empezar a beber si no se hacía antes y que la base de una buena alimentación sigue siendo la variedad, la calidad de los alimentos y la constancia a lo largo del tiempo, justo lo que Teresa ha practicado sin saber que, años después, su rutina despertaría tanta admiración.

Siguiente
Publicidad
Publicidad