Apple se prepara para su entrada más esperada en el mercado de dispositivos plegables. Después de años observando cómo Samsung, Google y Huawei dominaban este sector, la compañía de Cupertino finalmente lanzaría su primer iPhone plegable en septiembre de 2026. Las estimaciones sitúan su precio entre 2.000 y 2.400 dólares, una cifra que superaría incluso al actual iPhone 17 Pro Max.
Las filtraciones coinciden en varios aspectos clave del dispositivo. Este iPhone adoptaría el formato libro, similar al Galaxy Z Fold de Samsung, con una pantalla interna de 7,8 pulgadas cuando se despliega y una externa de 5,3 pulgadas para uso cotidiano. Sin embargo, el elevado coste plantea una pregunta inevitable: ¿justifica realmente la inversión?
Diseño premium con materiales de última generación
El iPhone Fold contaría con un cuerpo de titanio siguiendo la línea de los modelos Pro actuales. Las pantallas OLED flexibles serían fabricadas por Samsung Display y LG Display, con tecnología LTPO que permitiría tasas de refresco adaptativas hasta 120 Hz. La bisagra, uno de los elementos más críticos en dispositivos plegables, habría sido rediseñada para ser prácticamente invisible.
El grosor también marca un hito importante. En estado plegado mediría apenas 9,5 milímetros, mientras que desplegado alcanzaría los 4,8 milímetros. Esta delgadez competiría directamente con los mejores plegables del mercado. La protección Ceramic Shield cubriría ambas pantallas, garantizando mayor resistencia ante caídas accidentales.
Además, el dispositivo incorporaría Face ID bajo pantalla en lugar del sistema frontal tradicional. Esta decisión eliminaría la necesidad de notch o perforaciones visibles, maximizando el área de visualización. Algunos rumores apuntan incluso a compatibilidad con Apple Pencil, transformándolo en una herramienta productiva similar al iPad mini.
Potencia y rendimiento sin compromisos
El corazón del dispositivo sería el chip A20 Bionic, fabricado con procesos de 3 nanómetros de tercera generación por TSMC. Este procesador garantizaría un rendimiento excepcional tanto en tareas cotidianas como en aplicaciones intensivas. La memoria RAM se situaría en 12 GB LPDDR5, cantidad necesaria para ejecutar múltiples aplicaciones simultáneamente sin ralentizaciones.
El sistema operativo recibiría una versión especial de iOS adaptada al formato plegable. Esta edición incorporaría gestos específicos, ventanas flotantes y multitarea avanzada, similar a iPadOS. Apple Intelligence, la inteligencia artificial propia de la marca, estaría completamente integrada para aprovechar las capacidades del hardware.
La batería superaría los 4.400 mAh, cifra considerable para alimentar las dos pantallas y mantener autonomía durante jornadas completas. La carga rápida y la carga inalámbrica MagSafe también estarían presentes. En fotografía, se espera un sistema triple con sensor principal de 48 megapíxeles, ultra gran angular y teleobjetivo con capacidades mejoradas.
Comparativa con la competencia actual
El precio estimado del iPhone Fold superaría al Galaxy Z Fold 7 de Samsung, que parte de 1.999 dólares, y al Google Pixel Fold 2 con sus 1.799 dólares iniciales. Sin embargo, Apple apostaría por posicionarse en un segmento ultra premium, justificando el coste con materiales superiores y acabados exclusivos.
Las ventajas competitivas incluirían:
✓ Ecosistema iOS completo con sincronización perfecta entre dispositivos Apple
✓ Bisagra rediseñada con mayor durabilidad y menor desgaste visible
✓ Integración profunda de Apple Intelligence en todas las funciones
✓ Pantallas OLED con tecnología ProMotion y mejor calibración de color
✓ Soporte técnico y actualizaciones garantizadas durante años
La estrategia de Apple históricamente ha consistido en llegar tarde a mercados emergentes pero refinando la tecnología. El iPhone Fold seguiría este patrón, evitando errores de primeras generaciones que afectaron a competidores. Los analistas predicen ventas superiores a 8.000 millones de yuanes para 2027, demostrando confianza en su potencial comercial.
Cuándo llegará realmente a las tiendas
Las previsiones apuntan al Apple Event de septiembre 2026 como fecha de presentación oficial. La comercialización iniciaría pocas semanas después, siguiendo el patrón habitual de lanzamientos de la marca. Sin embargo, algunos expertos no descartan un retraso hasta 2027, coincidiendo con el vigésimo aniversario del iPhone original.
La producción masiva ya habría comenzado en las fábricas asociadas en Asia. Los proveedores de componentes confirman pedidos significativos de pantallas flexibles y bisagras especializadas. Esta información refuerza la teoría de un lanzamiento inminente en los próximos meses, aunque Apple mantiene absoluto silencio oficial.
El mercado de plegables representa apenas el 1,5% de las ventas globales de smartphones, pero crece constantemente. La entrada de Apple podría catapultar este segmento hacia la adopción masiva, atrayendo usuarios que esperaban la propuesta de Cupertino. La pregunta sobre si vale los 2.000 dólares dependerá finalmente de las necesidades individuales y la valoración del ecosistema Apple completo.
Por qué Apple esperó tanto tiempo
Mientras competidores lanzaban plegables desde 2019, Apple observaba y aprendía de sus errores. Los primeros Galaxy Fold enfrentaron problemas de durabilidad, pantallas frágiles y bisagras defectuosas. La compañía californiana prefirió perfeccionar la tecnología antes que ser pionera, estrategia que aplicó previamente con funciones como NFC o pantallas OLED.
Las patentes registradas revelan años de investigación en bisagras sin pliegues visibles. Apple también desarrolló nuevos materiales compuestos para las pantallas, reduciendo el efecto arruga característico de dispositivos plegables actuales. Esta paciencia podría traducirse en un producto significativamente superior a opciones existentes.
El momento elegido coincide con la madurez tecnológica del sector. Las pantallas flexibles actuales superan en durabilidad a las primeras generaciones, soportando más de 200.000 pliegues sin degradación notable. Los costes de producción también han disminuido, permitiendo márgenes comerciales viables incluso con precios elevados.







