HBO Max se ha ganado una reputación clara entre aquellas personas que buscan algo más que matar el tiempo frente a la pantalla. Su catálogo está lleno de dramas que no se ven a la ligera, series que piden atención y que, cuando terminan, dejan una sensación difícil de quitarse de encima, como si la historia siguiera acompañándote incluso después de apagar la televisión.
HBO Max vuelve a demostrarlo con ‘Mare of Easttown’, un drama que no necesita grandes giros ni artificios para impactar. Es una serie que avanza con calma, apoyada en los silencios, en los gestos pequeños y en las emociones contenidas, y que consigue que su último episodio no sea un cierre cómodo, sino el inicio de muchas reflexiones que permanecen durante días.
1Una historia que se queda en la cabeza
HBO Max apostó con ‘Mare of Easttown’ por una narrativa realista y profundamente humana. Aunque parte de un crimen, la serie no se centra solo en la investigación, sino en todo lo que la rodea, como el duelo, la culpa, las heridas abiertas y la dificultad de seguir adelante cuando el pasado pesa demasiado.
Esa forma de contar la historia hace que el espectador no solo siga la trama, sino que se implique emocionalmente. HBO Max logra que cada episodio deje una huella discreta pero persistente, de esas que se acumulan poco a poco hasta que, al terminar la serie, uno se da cuenta de que sigue pensando en sus personajes casi sin darse cuenta.






