Sevilla es una ciudad que se entiende mejor a base de barra, de servilletas usadas y de conversaciones que se alargan más de la cuenta. Aquí las tapas no son una moda ni un reclamo turístico, son una forma de vivir y de socializar, y por eso no todos los bares valen igual. Los locales de verdad saben dónde se come bien sin florituras, dónde el producto manda y dónde siempre hay ambiente, da igual el día o la hora.
Sevilla tiene cientos de bares de tapas, pero solo unos pocos se repiten una y otra vez cuando preguntas a quien lleva toda la vida aquí. Sitios que no necesitan reinventarse ni seguir tendencias porque hacen lo mismo desde hace años y lo hacen bien. Estos 3 bares que te enseñamos a continuación son un ejemplo claro de esa Sevilla auténtica que se saborea despacio y sin postureo.
2Casa Morales, sabor tradicional
Muy cerca de la Catedral, pero lejos del ruido más turístico, Casa Morales es otro de esos bares que los locales aman y que defienden con orgullo. Este lugar abrió a finales del siglo XIX y conserva ese aire de taberna clásica con grandes tinajas, barra de madera y mesas donde compartir tapas sin prisas.
En Casa Morales la clave está en el producto y en la sencillez, con opciones como quesos, chacinas, mojama, montaditos y guisos que saben a casa. Es uno de esos sitios donde entras para una tapa rápida y acabas quedándote más de lo previsto. Sevilla se siente aquí cercana, cotidiana y muy auténtica, justo como la viven quienes la conocen bien.






