La próxima pandemia puede venir este año: así monitorean virus H5N1 y Mpox, alertan médicos españoles

Dos patógenos concentran la máxima atención de las autoridades sanitarias en 2026. El virus H5N1 de gripe aviar ha saltado ya a mamíferos en varios países europeos, mientras Mpox continúa bajo estricta vigilancia tras los brotes registrados en años anteriores. Expertos españoles coordinan protocolos de detección temprana con sistemas de alerta que buscan evitar un nuevo escenario de crisis sanitaria global.

La gripe aviar H5N1 vuelve a encender las alarmas sanitarias en España y toda Europa durante este 2026 y la palabra pandemia vuelve a estar en nuestro vocabulario. Cinco años después del COVID-19, las autoridades médicas españolas coordinan sistemas de vigilancia epidemiológica reforzada ante dos amenazas víricas concretas: el subtipo H5N1 de influenza aviar y el Mpox, anteriormente conocido como viruela del mono. Ambos patógenos figuran en la lista de máxima prioridad de los organismos internacionales por su capacidad de transmisión entre especies.

El contexto actual preocupa especialmente a epidemiólogos y virólogos. Durante 2025 se registraron más de mil aves muertas por H5N1 solo en España, con focos detectados en grullas y otras especies migratorias. Los expertos en enfermedades infecciosas insisten en que prevenir es más barato que curar, y los sistemas de monitorización representan la primera línea defensiva contra una posible expansión del contagio.

Vigilancia del H5N1 en territorio español

YouTube video

España participa activamente en el protocolo europeo de detección precoz establecido por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. Este organismo ha diseñado 14 escenarios de escalada que van desde infecciones aisladas de animal a humano hasta brotes sostenidos entre personas. Las medidas contempladas incluyen cuarentenas de 14 días para infectados, centros de aislamiento específicos y salas con presión negativa para casos graves.

Publicidad

La red de vigilancia española rastrea muestras en granjas avícolas, aves silvestres y mamíferos domésticos cada semana. Los laboratorios nacionales de referencia analizan secuencias genéticas del virus para detectar mutaciones que faciliten la transmisión entre humanos. Hasta enero de 2026, los casos humanos registrados mundialmente superan el millar desde 1997, con una letalidad cercana al 50% en personas infectadas.

El subtipo H5N1 del clado 2.3.4.4b detectado en visones españoles en 2022 presenta mutaciones poco comunes en el gen PB2. Esta característica genética genera especial inquietud porque mutaciones similares aparecieron en la pandemia H1N1 de 2009, facilitando su salto definitivo a humanos. Los servicios veterinarios mantienen protocolos estrictos en explotaciones ganaderas y mercados donde convergen aves de distintas procedencias.

Protocolos de seguimiento para Mpox

El Mpox requiere estrategias diferentes debido a su mecanismo de transmisión predominantemente por contacto directo. Las autoridades sanitarias españolas implementan el Plan Estratégico de Preparación 2025-2026 que coordina niveles nacional, autonómico y local. Los médicos de atención primaria reciben formación específica para identificar las lesiones cutáneas características de este virus durante consultas rutinarias.

El protocolo establece varias medidas clave:

✓ Notificación obligatoria en menos de 24 horas tras detección de caso sospechoso

✓ Identificación y seguimiento de contactos durante 21 días completos

Publicidad

✓ Aislamiento de pacientes confirmados hasta resolución total de síntomas

✓ Testeo sistemático de VIH y otras infecciones de transmisión sexual

✓ Derivación urgente de muestras a laboratorios autorizados

Los contactos identificados deben autoevaluarse diariamente buscando fiebre o lesiones nuevas en cualquier parte del cuerpo. Se les recomienda evitar el contacto con personas inmunodeprimidas, niños pequeños y embarazadas durante el período de vigilancia. Esta estrategia busca cortar cadenas de transmisión antes de que se establezcan focos comunitarios extensos.

Coordinación internacional y stocks estratégicos

YouTube video

La Unión Europea ha reforzado stocks de vacunas y antivirales específicos para ambos patógenos. España participa en el sistema de compra conjunta que garantiza acceso rápido a tratamientos en caso de brote. Los almacenes estratégicos incluyen inhibidores de neuraminidasa efectivos contra cepas H5N1 y vacunas de tercera generación contra Mpox con mejor perfil de seguridad.

El intercambio de información entre países resulta crucial para detectar variantes emergentes. Los laboratorios españoles envían semanalmente datos de secuenciación a bases europeas que permiten rastrear evolución genética en tiempo real. Cuando algún país identifica mutaciones preocupantes, el resto recibe alertas automáticas para intensificar vigilancia local y ajustar criterios diagnósticos.

La inversión económica en preparación pandémica ha crecido sustancialmente tras las lecciones del COVID-19. Los gobiernos destinan recursos a mejorar capacidad hospitalaria, formar personal sanitario en protocolos específicos y mantener reservas de equipos de protección individual. Esta infraestructura representa la diferencia entre respuesta efectiva y colapso del sistema asistencial.

Síntomas y actuación ante sospecha

Reconocer síntomas iniciales marca la diferencia en el control de brotes. El H5N1 produce fiebre alta, tos seca, dolor muscular intenso y dificultad respiratoria progresiva que puede derivar en neumonía grave. A diferencia de gripes estacionales, afecta especialmente a adultos jóvenes previamente sanos sin anticuerpos protectores contra este subtipo.

El Mpox se manifiesta con fiebre seguida de erupción característica que evoluciona desde máculas hasta pústulas. Las lesiones suelen concentrarse en cara, palmas y plantas, aunque pueden aparecer en mucosas genitales. Ganglios inflamados y malestar general acompañan el cuadro durante dos o tres semanas hasta resolución completa.

Ante cualquier sospecha, los profesionales sanitarios deben aislar inmediatamente al paciente y notificar a Salud Pública. Las muestras respiratorias para H5N1 o lesiones cutáneas para Mpox se procesan en laboratorios de bioseguridad nivel tres con protocolos estrictos. El diagnóstico precoz permite iniciar tratamiento antiviral temprano y limitar exposiciones adicionales en la comunidad.

Publicidad
Publicidad