Barcelona lleva años jugando en la liga grande de la gastronomía mundial, pero lo interesante es que no se ha quedado anclada en el pasado ni vive solo de nombres históricos. La ciudad se reinventa constantemente, mezcla tradición y vanguardia y consigue que sentarse a la mesa sea casi una experiencia cultural más, al nivel de pasear por el Born o perderse por el Eixample.
Barcelona es hoy un destino imprescindible para quienes viajan con el paladar por delante. Aquí conviven barras informales con templos del fine dining, propuestas creativas con recetarios muy reconocibles y cocinas que miran al futuro sin olvidar de dónde vienen. Estos 3 restaurantes que te presentamos a continuación resumen muy bien por qué Barcelona sigue siendo una capital gastronómica que hay que visitar, al menos, una vez al año.
3ABaC, creatividad reconocible con sello propio
Barcelona no se entendería hoy sin la figura de Jordi Cruz y su ABaC, un restaurante que ha sabido evolucionar con el chef y adaptarse a los nuevos tiempos sin perder identidad. Aquí la cocina es moderna, técnica y visual, pero siempre con sabores claros y referencias reconocibles que conectan con el comensal desde el primer momento.
ABaC es una experiencia pensada al detalle, desde el espacio hasta el último pase del menú. Barcelona encuentra en este restaurante una propuesta que equilibra innovación y disfrute, ideal tanto para quienes buscan alta cocina por primera vez como para los que ya están acostumbrados a ella, y si es la primera vez, seguramente vas a querer volver.






