Ni milagros ni dietas exprés: un experto revela las infusiones que mejor ayudan al cuerpo tras los excesos

Un experto explica qué infusiones funcionales pueden ayudar de verdad a recuperar el equilibrio después de los excesos, sin dietas exprés ni promesas imposibles, solo con pequeños gestos que suman en el día a día.

Las infusiones funcionales han pasado de ser una simple bebida reconfortante a colarse en muchas rutinas diarias, sobre todo después de épocas de excesos en las que el cuerpo pide un pequeño respiro. Comidas copiosas, horarios desordenados o semanas de poco descanso hacen que muchas personas busquen algo sencillo, natural y fácil de incorporar al día a día, sin promesas imposibles ni soluciones mágicas que nunca llegan a cumplirse.

Las infusiones funcionales despiertan interés precisamente por eso, porque no hablan de milagros ni de dietas exprés, sino de apoyo y equilibrio. La clave está en entenderlas como un complemento que acompaña al organismo en su funcionamiento normal, ayudando a aliviar pequeñas molestias y a recuperar sensaciones de ligereza, calma o energía cuando más se necesitan, siempre desde una mirada realista y sensata.

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Estrés, descanso y cuándo tomarlas para notar sus efectos

“Ayuda para los momentos de estrés”. Fuente: Freepik

Más allá de lo digestivo, las infusiones funcionales también tienen un papel interesante en la gestión del estrés y el descanso. Mezclas con tila, valeriana o pasiflora actúan como sedantes suaves que ayudan a calmar el sistema nervioso y a mejorar la calidad del sueño, algo especialmente valorado en épocas de cansancio acumulado o rutinas aceleradas que no dejan desconectar con facilidad.

El momento de tomarlas también influye, ya que las infusiones funcionales digestivas funcionan mejor después de las comidas, mientras que las depurativas suelen recomendarse por la mañana o a media tarde. Las relajantes encajan mejor antes de dormir y las energéticas pueden sustituir al café a primera hora del día. Al final, se trata de escuchar al cuerpo, elegir la infusión adecuada y entender que estos pequeños gestos diarios, sostenidos en el tiempo, son los que realmente ayudan a recuperar el equilibrio.

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