El cuerpo suele avisar cuando algo no va bien, aunque no siempre lo hace con señales claras ni fáciles de interpretar, ya que a veces ni siquiera hay dolor intenso ni un síntoma alarmante, solo pequeñas molestias que normalizamos porque vamos con prisas o porque pensamos que es cosa del estrés, del trabajo o de dormir mal. Sin embargo, a veces tiene su propio lenguaje y aprender a escucharlo puede marcar la diferencia.
Cuando esas señales se repiten y afectan al día a día, lo más sensato es acudir a un profesional de la salud. En muchas ocasiones, una simple analítica puede destapar lo que a simple vista parece invisible. Así lo explica la nutricionista Blanca Martín, que alerta de que síntomas muy comunes en el cuerpo como el cansancio persistente, la caída del pelo o la llamada niebla mental pueden estar relacionados con niveles bajos de ferritina, incluso cuando el hierro parece estar dentro de la normalidad.
3Qué hacer cuando el cuerpo da la señal
Una dieta pobre en hierro y vitamina C puede explicar una ferritina baja, pero no es la única causa. El cuerpo también puede verse afectado por anemia ferropénica, hipotiroidismo, sangrados gastrointestinales o menstruaciones abundantes, de ahí la importancia de identificar el origen antes de poner soluciones.
En algunos casos, el profesional recomendará suplementos de hierro acompañados de vitamina C para mejorar su absorción, algo tan sencillo como tomarlos con un zumo de naranja puede marcar la diferencia. Además, Blanca Martín recuerda que el cuerpo también puede manifestar cansancio por otros déficits, como el de vitamina D, cada vez más común en personas que pasan muchas horas en interiores. Escuchar estas señales y actuar a tiempo es, muchas veces, la forma más simple de cuidarse de verdad.






