Mercadona ha empezado el año moviendo ficha en sus lineales con varios lanzamientos que han pillado a muchos clientes por sorpresa. 2026 llega con cambios en hábitos de consumo y más presión sobre el bolsillo, por ello cada novedad con buen precio se mira con lupa. Estos tres productos prometen ajustar el presupuesto y, al mismo tiempo, añadir un punto diferente a la compra semanal que no tenías en el radar.
Ninguno de estos productos formaba parte de los habituales “básicos” del supermercado, sin embargo han escalado posiciones en pocas semanas. El boca a boca en tienda y en redes está disparando su popularidad, pero también las dudas sobre si son flor de un día. Antes de que desaparezcan de la balda, conviene saber qué ofrecen realmente y si merecen un hueco estable en tu despensa.
El interés no se debe solo al precio, también a la sensación de estar ante algo “nuevo” frente a lo de siempre. Muchos compradores buscan alternativas rápidas que ahorren tiempo sin renunciar al sabor, y es justo ahí donde estos lanzamientos parecen haber acertado. La cuestión es si superan la prueba del carrito real y no solo la del impulso del momento.
El salteado rústico que simplifica tus cenas
Entre las novedades congeladas destaca un salteado rústico pensado para esos días en los que no apetece cocinar, pero tampoco tirar de comida rápida. Este preparado combina verduras troceadas y toques de patata que permiten montar un plato completo en pocos minutos, lo que lo convierte en una opción muy práctica para cenas entre semana. No busca ser “gourmet”, pero sí resolver una comida sin manchar media cocina.
Lo que está llamando la atención es que, por el precio que tiene, ofrece una ración generosa y se adapta bien a distintas recetas. Basta con añadir huevo, algo de carne o unas legumbres para transformarlo en un plato único bastante completo sin complicaciones. Muchos clientes lo están usando como base rápida para improvisar, algo que encaja muy bien con jornadas largas y poco tiempo para pensar el menú.
✓ Ideal para quienes llegan tarde a casa y necesitan un plan B rápido
✓ Truco sencillo: dorarlo bien en la sartén para ganar textura
✓ Encaja con menús de “batch cooking” y congelador organizado
Además, este tipo de propuestas permiten ajustar la compra al céntimo sin renunciar a cierta sensación de variedad. No es lo mismo repetir siempre las mismas bolsas de verduras que ir probando combinaciones nuevas que aparezcan en la zona de congelados. Para quienes buscan ahorrar, funciona como alternativa a pedir comida a domicilio, con un coste muy inferior y controlando mejor los ingredientes.
Un plato preparado que sabe a restaurante
Otro de los productos que más miradas está acaparando es un plato preparado de inspiración italiana que llega directo al congelador. Se trata de una bandeja pensada para hornear o calentar en pocos minutos, con una capa generosa de salsa y queso que recuerda a recetas que normalmente asociamos a un restaurante. El objetivo es ofrecer algo que se pueda sacar en una comida especial sin necesidad de pasar horas en la cocina.
A diferencia de otros preparados más simples, aquí se nota un esfuerzo por cuidar la textura y el sabor para que no parezca un plato “de compromiso”. Quien lo prueba suele comentar que el resultado final sorprende para el precio que paga, especialmente si se acompaña de una ensalada rápida o un poco de pan. Esa sensación de “me ha salido barato el capricho” explica parte del éxito que está teniendo.
En este contexto, la cadena está consolidando su imagen como lugar donde puedes resolver desde la compra básica hasta una cena de viernes sin gastar de más. La marca ya se ha convertido en referencia dentro de la distribución alimentaria española gracias a su expansión y a un catálogo variado que no deja de cambiar. Para muchos hogares, Mercadona es ya casi sinónimo de supermercado de confianza al que acudir cuando se busca equilibrio entre precio y comodidad.
Un snack dulce que quiere ser el nuevo imprescindible
El tercer lanzamiento inesperado llega al pasillo de los dulces y promete convertirse en ese bocado que siempre cae “de rebote” en la cesta. Hablamos de un snack pensado para acompañar el café de media tarde o para esos pequeños antojos entre comidas que todos conocemos. No pretende ser un producto “fit”, pero sí una opción de capricho con un precio ajustado y formato perfecto para compartir.
Lo que más destaca es que ofrece una textura diferente a la de otros dulces habituales en la misma zona, jugando con contrastes crujientes y cremosos. Este tipo de propuestas, cuando aciertan, suelen generar auténticos fieles que las recompran semana tras semana. Si acaba consolidándose, podría convertirse en uno de esos artículos que echas en falta cuando no lo encuentras en su hueco habitual.
Más allá del placer inmediato, algunos consumidores valoran que estos productos lleguen en formatos pensados para controlar mejor las raciones. Envases más pequeños o unidades contadas ayudan a evitar excesos sin renunciar al gusto por lo dulce. Es una forma de dar algo de aire al bolsillo y, al mismo tiempo, mantener la sensación de darse un pequeño homenaje de vez en cuando.








