El falso truco para dormir mejor con alcohol y el daño real que causa al sueño

Durante mucho tiempo nos han hecho creer que una copa antes de dormir ayuda a descansar mejor, como si el alcohol fuera un interruptor rápido para apagar la mente, pero ese sueño que llega antes no es de buena calidad.

El alcohol forma parte del paisaje cotidiano de muchas personas, especialmente cuando llega la noche y el cuerpo pide parar, desconectar y, con suerte, dormir mejor. Una copa antes de acostarse se ha normalizado como un pequeño truco casero para conciliar el sueño más rápido, una especie de atajo que promete descanso inmediato después de días largos y cabezas llenas de ruido.

Sin embargo, esa sensación de alivio esconde un efecto muy distinto al que se busca, y lo que parece un gesto inofensivo acaba teniendo un impacto real en el descanso, en el estado de ánimo y en la salud cerebral. Como recuerda el doctor José Antonio Felices, radiólogo y autor de ‘Radiografía de una vida sana’, desde un punto de vista médico “la única cantidad totalmente segura de alcohol es cero”, una frase contundente que desmonta muchos mitos asumidos sin cuestionar.

2
El impacto silencioso del alcohol en el cerebro joven

“El alcohol en el cerebro”. Fuente: Freepik

Cuando el foco se pone en adolescentes y jóvenes, el mensaje se vuelve aún más delicado, ya que alcohol afecta más a un cerebro que todavía está en construcción, porque la maduración completa no llega hasta alrededor de los 25 años. Según explica Felices, introducir alcohol en esa etapa es como golpear los cimientos de un edificio que aún no está terminado, los daños no siempre se ven de inmediato, pero dejan huella.

El especialista insiste en que prohibir sin explicar suele generar más deseo que conciencia. Informar, en cambio, da herramientas. El alcohol no debería utilizarse para gestionar tristeza, ansiedad o inseguridad social, porque en esos casos no apaga el problema, lo amplifica. Si alguien necesita beber para sentirse bien o para soportar una noche, quizá el conflicto no esté en la copa, sino en lo que se está intentando tapar con ella.

Publicidad
Publicidad