Los Premios Feroz volvieron a demostrar en 2026 por qué se han convertido en una de las citas más imprevisibles y comentadas del calendario cinematográfico español. La decimotercera edición, celebrada en el Pazo da Cultura de Pontevedra, reunió a buena parte de la industria en una noche donde hubo emoción, humor sin filtros, discursos con carga política y momentos que trascendieron lo puramente cinematográfico.
Desde el primer minuto quedó claro que los Premios Feroz no iban a pasar desapercibidos. La gala, presentada por Samantha Hudson, Antonio Durán, Petra Martínez y Elisabet Casanovas, combinó ironía, cercanía y un tono desenfadado que volvió a marcar diferencias respecto a otros premios. Una velada que dejó escenas comentadas durante días y que confirmó que los Feroz saben leer el pulso social del momento.
3La diversidad lingüística, sin traducciones ni complejos
Más allá de la lengua de signos presente tanto en la gala como en la alfombra roja, los Premios Feroz 2026 hicieron un guiño claro a la diversidad lingüística del país. El gallego y el euskera tuvieron su espacio natural, sin traducciones forzadas ni explicaciones innecesarias, como parte del relato cultural del evento.
El momento más simbólico llegó cuando Kandido Uranga, al recoger el premio a Mejor Actor de Reparto por ‘Maspalomas’, decidió hacer su discurso íntegramente en euskera y gallego. Un gesto sencillo pero cargado de significado, que fue recibido con respeto y aplausos, y que dejó claro que los Premios Feroz siguen apostando por una gala que refleja la pluralidad real del cine y de la sociedad española.






