Con la llegada del invierno, algunas veces la nieve suele derretirse y a congelarse nuevamente. Aunque parece algo «inocente» ; sin embargo, es el responsable de que muchas personas acudan a urgencias porque se han resbalado y sufren una lesión. Así lo han confirmado los fisioterapeutas de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), quienes advierten que con el clima que atravesamos el riesgo de caer en la calle aumenta significativamente.
Del mismo modo, recomiendan la ventajosa técnica de caminar como un pingüino para evitar resbalones y una posible visita al hospital. Por lo que podemos decir que estas situaciones meteorológicas de este invierno, favorecen que las superficies como el pavimento sean deslizante, o que aparezcan charcos donde el zapato pierde adherencia.
LA TÉCNICA ANTIDESLIZANTE QUE NO FALLA EN INVIERNO

Si bien es cierto que España está bajo la influencia de Ingrid, una nueva borrasca de alto impacto que trae consigo un acusado temporalidad. Es decir, habrá vientos fuertes, lluvias abundantes y nevadas en cotas bajas que se extenderán por varias zonas de la península. De repente hace frío, llueve por la noche, pero baja más la temperatura y se hace una placa de hielo que pueden formarse en:
- La puerta de tu casa
- En aceras
- Zonas sombrías
- Tramos poco transitados
Los expertos en salud advierten que la mayoría de estas placas de nieve congelada pasan desapercibidas debido a su escasa visibilidad. En este caso, el riesgo a caerse se dispara más a primera hora de la mañana o al anochecer (cuando hay falta de luz y el frío hace que la nieve se congele). Por eso, se recomienda caminar como un pingüinos, una técnica sencilla pero basada en principios biomecánicos claros.
CAMINAR COMO PINGÜINO: LA TÉCNICA QUE MÁS CONVIENE EN INVIERNO

SERMEF insiste que esta técnica puede salvarte en momentos donde te das cuenta de que hay hielo o superficies resbaladizas. La forma de caminar de los pingüinos desplaza ligeramente el centro de gravedad hacia adelante, lo que permite una mejor estabilidad. Para caminar de forma correcta, los expertos recomiendan no llevar las manos en los bolsillos, dar pasos cortos, evitar caminar de puntillas y apoyar toda la planta del pie en cada paso.
Debes inclinar el torso ligeramente hacia adelante, esto te permite adaptar la marcha al terreno y reduce el riesgo de un resbalón que más allá de la pena, puede pasarte una alta factura en tu salud. Del mismo modo, aconsejan no solo hacerlo en superficies congeladas, sino en todas aquellas en la que sospeches el riesgo de un resbalón. Con todo esto tenemos que esta curiosa técnica puede marcar la diferencia entre caminar tranquilo y sufrir una caída aparatosa con consecuencias graves.
Por eso, debes estar muy atento este invierno cuando te desplaces por zonas sombrías, rampas, pasos peatonales o accesos a zonas de aparcamiento, los lugares más habituales de riesgo durante este invierno. Para cerrar, los expertos recomiendan tomarse estos días con calma, caminar lento y ver por dónde pisas es clave para llegar sano y a salvo a donde te propongas.






