el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha marcado distancias con la gestión migratoria y económica del Ejecutivo de Pedro Sánchez. El líder de la oposición ha abogado por un modelo de «inmigración ordenada» donde el contrato laboral sea la llave de acceso al país, al tiempo que ha reivindicado el papel del empresario como socio fundamental para revertir la falta de productividad.
Feijóo ha aprovechado su paso por Aragón para exigir una reducción drástica de la burocracia y una «discriminación positiva fiscal» que permita al mundo rural competir globalmente sin depender de los subsidios estatales.
DEFENSA DE LA PROPIEDAD PRIVADA
Durante su visita a las instalaciones de la empresa cárnica Fribin, en la localidad oscense de Binéfar, el presidente del Partido Popular lanzó una dura crítica a la gestión del Ejecutivo central. El líder de la oposición calificó de «inaudito» el intento del Gobierno de expropiar, a su juicio, el derecho de los arrendadores a cobrar su renta, trasladándoles una responsabilidad que compete exclusivamente a las administraciones públicas.
Para Feijóo, señalar al propietario como culpable de la vulnerabilidad de las familias supone una «claudicación y dimisión» de las políticas sociales, una actitud que considera más propia de otras latitudes políticas que de una democracia europea. Metiendo esta temática de carácter nacional en las elecciones al Parlamento autonómico de Aragón, dando síntomas que esta serie de adelanto de elecciones con carácter regional son el mejor tubo de ensayo de cara a unas nacionales y preparar el asalto a Moncloa.
En este contexto, el presidente de los populares tildó de «insulto» las declaraciones procedentes de Sumar que niegan la existencia de ocupaciones ilegales en España. Feijóo recordó que existen actualmente 80.000 ciudadanos que no perciben las rentas de sus alquileres y más de 40.000 viviendas ocupadas, una realidad que choca con los argumentarios del socio del Gobierno.

Frente a las polémicas internacionales y los recientes cruces de declaraciones entre el presidente Sánchez y figuras como Elon Musk, Feijóo insistió en que su prioridad son los problemas reales de los españoles, el sector primario y el desarrollo de comunidades como Aragón. Con una campaña que llega a su fin y apunta a un nuevo descalabro electoral autonómico del PSOE.
En clave electoral, el dirigente popular hizo un llamamiento a concentrar el voto en el Partido Popular para consolidar el Gobierno de Jorge Azcón en Aragón, evitando lo que denominó como «el voto del enfado», que a su entender es un voto perdido. Feijóo contrapuso el modelo aragonés, enfocado en los récords de inversión y empleo, frente a un Gobierno central al que acusó de estar cercado por la corrupción y la degradación de los servicios públicos. Pidió durante su intervención reivindicando un Gobierno fuerte y estable que permita a los productos aragoneses competir en igualdad de condiciones en los mercados internacionales.

MODELO BASADO EN LA EMPRESA Y EL MUNDO RURAL
Respecto al desarrollo del territorio, el líder del PP defendió una «discriminación positiva en lo fiscal» para el mundo rural, apostando por la reducción de trabas burocráticas y la eliminación de legislación innecesaria. Según sus palabras, la solución para la España vaciada no reside en los subsidios, sino en el fortalecimiento del tejido empresarial. Feijóo situó a las empresas como aliadas estratégicas para paliar los problemas de productividad y abogó por una inmigración ordenada, donde el contrato de trabajo funcione como el único visado de entrada, garantizando así una integración efectiva en el sistema productivo.
Feijóo aprovechó el escenario industrial de Fribin para enfatizar que la prosperidad de regiones como Aragón depende directamente de la capacidad de sus empresas para competir en un mercado globalizado. En este sentido, denunció que la «hiperregulación» y el exceso de burocracia están actuando como un freno de mano para la economía nacional.
Para el líder popular, el sector primario no necesita tutelas ideológicas, sino un marco de «igualdad de condiciones» que le permita producir con los mismos estándares y apoyos que sus competidores internacionales. Su propuesta pasa por una simplificación legislativa radical que permita a los inversores y productores centrarse en la creación de valor en lugar de en la gestión de expedientes administrativos.

Uno de los puntos más destacados de su intervención fue el vínculo entre el crecimiento económico y la gestión migratoria. Feijóo se distanció de las posturas del Ejecutivo al proponer un modelo de inmigración estrictamente vinculada al empleo. Según el presidente del PP, la llegada de nuevos trabajadores debe ser «ordenada y planificada» en función de las necesidades reales de las empresas.
Al establecer el contrato de trabajo como el requisito indispensable para la entrada, busca garantizar que la integración sea exitosa tanto para el trabajador como para la sociedad receptora, evitando situaciones de precariedad y asegurando que el sistema de seguridad social se mantenga sostenible a largo plazo a través de la ocupación efectiva.






