La ansiedad se ha convertido en una presencia constante en la vida cotidiana de muchas personas, y aunque no siempre llega en forma de crisis evidentes, a veces se instala como un ruido de fondo que acompaña el día a día, alimentado por el estrés, la prisa y la sensación de estar siempre conectados. En ese contexto, resulta curioso que algo tan sencillo como el canto de los pájaros pueda tener un efecto real y medible sobre el bienestar mental.
La ansiedad, sin embargo, no siempre necesita respuestas complicadas, y es por eso que la ciencia lleva tiempo señalando que el contacto con la naturaleza ayuda a calmar la mente, y ahora empieza a demostrar que incluso escuchar a los pájaros, sin necesidad de grandes paisajes ni escapadas al campo, puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo de forma sorprendente.
2Menos ansiedad incluso sin salir de casa
La ansiedad no distingue entre campo y ciudad, y por eso resulta relevante que los beneficios del canto de los pájaros también se observen en entornos urbanos. Investigaciones recientes han comprobado que escuchar grabaciones de cantos naturales reduce la ansiedad, la tristeza y la sensación de tensión mental en comparación con sonidos como el tráfico o las obras.
Además, en este caso la variedad importa, por lo que entre más tipos de aves se escuchan, mayor es la sensación de bienestar. Los científicos creen que esta riqueza sonora transmite una idea de equilibrio y vida que el cerebro interpreta como algo positivo. Frente al ruido constante y agresivo de la ciudad, el canto de los pájaros ofrece un contraste que ayuda a relajar la mente.





