Comer patatas así podría elevar el riesgo de diabetes, según la ciencia

Las papas están en casi todos los platos y rara vez despiertan sospechas, pero ahora la ciencia empieza a mirarlas con otros ojos, debido a su preparación y la frecuencia de su consumo, que podría estar influyendo en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Al hablar de diabetes normalmente es porque se está hablando de alimentación, pero no siempre se habla de este tema con los matices adecuados. Durante mucho tiempo se ha hablado de azúcar, refrescos o ultraprocesados, mientras otros alimentos de consumo diario pasaban más desapercibidos. Sin embargo, la ciencia vuelve a poner el foco en algo tan cotidiano como las papas y en cómo la forma de prepararlas puede marcar una diferencia real en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

La diabetes no aparece de la noche a la mañana y tampoco depende de un solo alimento, pero cada hábito suma. Un nuevo y amplio estudio de la Universidad de Harvard, publicado en BMJ, ha analizado durante casi cuatro décadas la dieta de más de 200.000 profesionales de la salud y ha encontrado una relación clara entre el consumo frecuente de papas fritas y un mayor riesgo de diabetes, y no es como tal una alarma puntual, pero si es una señal que invita a mirar el plato con un poco más de atención.

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El papel de las papas en la dieta diaria

“Las papas a diario”. Fuente: Freepik

La diabetes tipo 2 se relaciona directamente con la forma en la que el cuerpo gestiona la glucosa. Las papas, especialmente las blancas, contienen almidón que se transforma rápidamente en glucosa al digerirse, lo que puede provocar picos de azúcar en sangre y una mayor demanda de insulina. Durante años, los científicos sospecharon de esta relación, pero ahora los datos son mucho más sólidos.

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El estudio liderado por el investigador Seyed Mohammad Mousavi refuerza esa sospecha y aporta un matiz clave, y es que no todas las papas tienen el mismo impacto. Comer papas hervidas, al horno o en puré varias veces por semana se asoció con un aumento leve del riesgo de diabetes, apenas un 1%. En cambio, cuando entran en juego las papas fritas, el riesgo sube de forma notable, hasta un 20% con tres porciones semanales.

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