José Coronado ha construido una de las trayectorias más reconocibles de la televisión y el cine español, una carrera llena de personajes intensos que han marcado a varias generaciones de espectadores. Su rostro siempre ha estado ligado a historias de carácter fuerte, a figuras con autoridad y a tramas donde el drama y la tensión emocional juegan un papel fundamental. Sin embargo, incluso los actores más consolidados atraviesan momentos de transición, etapas en las que parece que su talento se mueve en terrenos menos visibles.
José Coronado vivió precisamente uno de esos periodos antes de volver a colocarse en lo más alto de la ficción española con el fenómeno internacional de ‘Entrevías’. Mucho antes de que el público mundial lo redescubriera gracias a esa serie, hubo un proyecto que marcó un giro silencioso pero decisivo en su carrera. Esa producción fue ‘Gigantes’, estrenada en 2018, una serie que, sin convertirse en un éxito masivo inmediato, terminó siendo clave para redefinir su imagen y abrirle nuevamente las puertas a los grandes papeles.
2‘Gigantes’, el papel que redefinió el perfil de José Coronado
José Coronado encontró en ‘Gigantes’ el personaje que necesitaba para demostrar que todavía tenía mucho que ofrecer. La serie, creada por Enrique Urbizu, apostó por un tono duro, directo y sin concesiones, alejándose de las narrativas más convencionales. Coronado interpretó a Abraham Guerrero, un patriarca implacable que lidera un clan familiar vinculado a actividades criminales bajo la apariencia de un negocio aparentemente inofensivo.
José Coronado construyó a Abraham desde la contención, sin necesidad de grandes discursos ni gestos exagerados. Su presencia imponía respeto a través del silencio, del control emocional y de una frialdad que resultaba incómoda para el espectador. La serie retrataba un entorno oscuro, con personajes que se movían en los márgenes sociales, mostrando una realidad que rara vez se abordaba con tanta crudeza en la ficción española. Aunque Coronado apareció solo en algunos episodios, su figura marcó el tono de toda la historia.





