Las 7 claves del 8F en Aragón: del temor de Azcón al sueño de la Chunta

Este domingo, la ciudadanía aragonesa acudirá a las urnas en unos comicios que presentan un escenario especialmente complejo y polarizado. Con un panorama político marcado por tensiones internas en los principales partidos y la irrupción de fuerzas emergentes, estas elecciones son más que una simple renovación parlamentaria: son un termómetro del estado de la política regional y del reflejo de tendencias estatales en Aragón. Aquí te contamos las siete claves que definirán los resultados de estas elecciones.

1. Jorge Azcón y la dependencia de Vox

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, llega a las elecciones con un objetivo claro: no volver a depender de Vox para gobernar. Tras un mandato marcado por la estrecha colaboración con la formación de extrema derecha, el PP aspira a consolidar su liderazgo sin verse condicionado por sus socios ultraderechistas.

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Sin embargo, las encuestas no parecen favorecer sus deseos: indican que la coalición de facto entre PP y Vox podría seguir siendo necesaria para formar Gobierno. Esta dicotomía entre aspiraciones y realidad electoral coloca a Azcón en una situación complicada: mantener su imagen de moderación y liderazgo frente al riesgo de que Vox crezca y refuerce su influencia.

2. La subida de Vox y su pulso con el PP

Vox se ha convertido en un actor clave de estas elecciones. La formación nacionalista aspira a consolidar un crecimiento significativo que podría incluso relegar al PSOE a la tercera posición en algunas provincias. La campaña ha estado marcada por un nivel dialéctico muy elevado entre PP y Vox, casi tan agresivo como el que se observa entre PP y PSOE o entre PSOE y PP. Esta tensión refleja un escenario de competencia interna en la derecha, donde Vox busca no solo aumentar sus escaños sino también obligar al PP a depender de ellos para gobernar.

3. El PSOE en alerta

El Partido Socialista afronta estas elecciones con cierta inquietud. Liderados en Aragón por Pilar Alegría, los socialistas saben que podrían registrar su peor resultado histórico en la comunidad autónoma. Desde Ferraz, no se contempla responsabilizar a Alegría directamente por un posible retroceso, dado el contexto adverso que enfrenta el PSOE a nivel estatal.

No obstante, la estrategia en Aragón se centra en salvar los muebles apelando al voto útil de la izquierda, intentando retener a aquellos electores que podrían dispersarse entre otras formaciones progresistas emergentes.

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4. Chunta Aragonesista y la apuesta por lo regional

La Chunta Aragonesista, con el diputado Jorge Pueyo a la cabeza, se presenta como la gran apuesta de la izquierda entre nacionalista y regionalista. Su objetivo es capitalizar la debacle del resto de las fuerzas progresistas, aprovechando la desconexión de partidos nacionales con la realidad aragonesa.

El discurso de Pueyo se centra en reforzar la identidad de Aragón, buscando atraer a votantes desencantados con las opciones tradicionales.

5. Pulso entre Izquierda Unida y Sumar frente a Podemos

La izquierda no solo se enfrenta a la competencia de la Chunta, sino que también vive un pulso interno. Izquierda Unida, aliada con Sumar, y Podemos están en disputa directa por mantener su representación en las Cortes aragonesas.

Lider Moncloa
María Goikoetxea lidera Podemos en Aragón. Foto: EP.

Ambas fuerzas compiten por retener a sus bases y atraer a votantes progresistas que buscan una alternativa clara frente al PSOE. La fragmentación de la izquierda plantea un desafío adicional: la dispersión del voto podría dejarles fuera del Parlamento.

6. PAR y la amenaza de desaparición

El Partido Aragonés (PAR), histórico referente del regionalismo centrista en la comunidad, enfrenta una de sus mayores crisis en 43 años. La formación se juega la supervivencia en estas elecciones, concentrando su estrategia en asegurar al menos un escaño por la provincia de Teruel.

La posible desaparición del PAR marcaría un cambio simbólico y práctico en el mapa político aragonés, reflejando la dificultad de los partidos regionalistas tradicionales para competir en un escenario dominado por fuerzas nacionales y la polarización ideológica.

7. SALF y la aspiración de tres derechas

Finalmente, la candidatura de SALF, liderada por el polémico Alvise Pérez, busca hacerse un hueco en el Parlamento aragonés desde Zaragoza. Su estrategia se basa en consolidar una tercera opción de derechas a nivel estatal, diferenciándose tanto del PP como de Vox.

Pérez se ha volcado en la campaña, intentando capitalizar el descontento con las formaciones tradicionales y atraer a votantes que buscan una alternativa conservadora diferente. La presencia de SALF añade un componente adicional de incertidumbre a la derecha aragonesa y podría influir en la composición final del Parlamento.

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