Madrid amanece cada día con menos prisas y más mesas ocupadas a cualquier hora, una ciudad que ha aprendido a desayunar tarde, a alargar el café y a convertir la merienda en un plan social sin reloj. En ese cambio de hábitos, casi silencioso pero muy visible, los llamados “all day café” han encontrado su sitio natural, locales pensados para entrar a las diez de la mañana o a las cinco de la tarde y quedarse, sin mirar el reloj ni sentir que llegas tarde para algo.
Madrid siempre ha sabido adaptarse a lo que ocurre fuera, reinterpretándolo a su manera, y este formato híbrido es un buen ejemplo. Inspirados en los diners americanos y en los cafés de especialidad abiertos todo el día, estos espacios diluyen las fronteras entre desayuno, brunch, comida ligera y merienda, con cocinas abiertas sin interrupciones y una estética cuidada que invita tanto a charlar como a trabajar. No sustituyen a los clásicos, pero sí amplían el mapa gastronómico de la ciudad con propuestas más flexibles y muy pensadas para el ritmo actual.
2Watts Cantina, el espíritu diner que conquista La Latina
En el corazón de La Latina, Watts Cantina ha sabido leer muy bien lo que Madrid pedía a gritos, un lugar donde desayunar a cualquier hora sin renunciar ni al café bien hecho ni a una cocina con carácter. Inspirado en los diners estadounidenses y en la cultura del café de especialidad, este local se ha convertido en un refugio para quienes no distinguen entre dulce y salado cuando se trata de la primera comida del día.
Aunque muchos llegan atraídos por sus pancakes con sirope de arce, bacon y huevo, la carta va mucho más allá y se mueve con soltura entre burritos, tacos de corvina, sándwiches de alma latina como la reina pepiada o clásicos americanos como el de pollo frito o albóndigas. A eso se suma una repostería casera que funciona a cualquier hora, con cookies, ice cream sandwich y tartas que se llevan de maravilla con café o con una copa de vino natural, porque en Madrid ya nadie se escandaliza por mezclar placeres.






