Con la exigencia de la rutina el descuido de la dieta, es algo que puede escaparse de las manos si no se toma el debido cuidado. Factores como el estrés, la ansiedad y los alimentos procesados, hacen que tu salud se desmejore considerablemente. En vista a esta necesidad, es necesario que sepas cuáles son los alimentos que son perfectos para incluir en tu menú diario, sin necesidad de pasar hambre ni sacrificar el sabor.
Muchos expertos en nutrición aseguran que la ingesta de alimentos procesados es unos de los principales errores que cometen muchas personas en sus rutinas. Suplantan las comidas elaboradas desde casa por alternativas «prácticas y listas para servir» que solo ocultan aditivos químicos que terminan dañando tu organismo. Por eso, es clave acudir a un nutricionista, ya que solo entre ambos sabrás las necesidades que exige tu cuerpo.
LO QUE DEBES ELIMINAR DE TU DIETA PARA UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE
Con todo lo que hemos explorado, se puede decir que para cuidar tu dieta debes empezar por tu cocina. No se trata de demonizar, pero hay que ser realistas: los ultraprocesados son un problema si lo que buscas es adelgazar. Bollería, snacks, cereales azucarados, refrescos, comidas listas para calentar. Son alimentos que te brindan comodidad, sí; pero también están diseñados para que no puedas parar de comerlos. Mezclan sal, grasa y azúcar en proporciones exactas para engancharte. Además, suelen tener mucha más densidad calórica y muy pocos nutrientes reales, lo que te deja con hambre a los pocos minutos.
Y si comes rápido, como suele pasar con estos alimentos procesados, te será mucho más difícil detectar cuándo estás lleno. Resultado: más calorías de las que necesitas y más peso que no querías ganar. Curiosamente, los alimentos poco procesados te obligan a comer más despacio. Integrar en la dieta una ensalada con lentejas o una pechuga con verduras necesita más masticación que unas patatas fritas o un bollo. Y eso es bueno. Porque al ralentizar el ritmo, no solo comes menos, sino que mejoras la digestión y te sentirás mucho mejor durante este año nuevo.
MITOS QUE DEBES OLVIDAR PARA QUE LA DIETA FUNCIONE
Además de los malos hábitos y evitar los alimentos procesados porque disparan la insulina existen algunos mitos que te hacen cambiar de dieta como de ropa interior. Uno de los principales errores es erradicar por completo algunos alimentos del menú. Por ejemplo, la sal ¿El mito?, la sal daña tus riñones; sin embargo, no es del todo cierto y puede ser muy peligroso para la salud. A pesar de que el consumo de sal está contraindicado, el sodio es un mineral esencial que todos los organismos necesitan para funcionar correctamente. El sodio junto con el potasio ayuda a:
- Mejorar el equilibrio de fluidos y la presión arterial
- Permite la absorción de nutrientes y vitaminas
- Potencia la función del sistema nervioso y previene los calambres musculares
De allí son que surgen los efectos adversos de esas dietas estrictas que erradican la sal por completo y hasta el azúcar. Por eso es que vienen los dolores de cabeza, náuseas, fatiga, espasmos musculares, desorientación y debilidad general ¿por qué?, esto se debe a que el cerebro es extremadamente sensible a los cambios en los niveles de sodio. Por lo que la recomendación no es sacar la sal de tu dieta, sino reducir su consumo. Según la Organización Mundial de la salud (OMS) con 5 g de sal al día es suficiente para evitar enfermedades crónicas como la hipertensión y los problemas cardíacos.
LA DIETA Y LOS ALIMENTOS SON EL PUNTO DE PARTIDA
La reflexión sobre cómo cuidas tu dieta para este año nuevo revela que no solo la carne es vital, sino que los alimentos ricos en vitamina C y antioxidantes completan la lista de lo necesario para un buen desarrollo muscular y reforzar tu sistema inmunológico. De esta forma, la ingesta de proteína animal se corona como un factor indispensable para lograr un año nuevo con un organismo bien cuidado. Del mismo modo, es importante resaltar que estas afirmaciones se basan en evidencias científicas, no se trata de un debate sobre si el veganismo es malo o no.
Desde carnes, pescados y huevos, hasta lentejas y garbanzos, todos aportan proteína, pero todo recae en la calidad que ofrece la de origen animal ofrece después de su consumo. Si eres una persona que no te gustan de aquellos platos que incluyan ingredientes de origen animal, es necesario hacer una reflexión. Sin embargo, tu nutricionista tendrá la última palabra para organizar tu dieta y además existen suplementos dietéticos que fácilmente te ayudan a alcanzar estos requerimientos nutricionales diarios
ALIMENTOS QUE PROTEGEN TU SALUD

Uno de los principales alimentos que más recomiendan los nutricionistas para la dieta y mejorar la salud es el hígado. Esta maravilla es una alternativa cargada de vitamina A, grandes cantidades de vitamina B12, cobre, hierro y zinc. Puedes incluirlo de diferentes formas, a la plancha o encebollado, es una de las formas más tradicionales de consumirlo. Ahora, le siguen los huevos, sobre todo la yema que contiene la mayoría de los nutrientes y beneficios.
Esta joya es uno de los alimentos que se considera como un multivitamínico que aporta proteína completa, grasas saludables, vitaminas del complejo B y colina. Los huevos de las gallinas de pastoreo tienen niveles nutricionales más altos que otros, porque lo natural siempre será mejor. Por su parte, las ostras son consideradas el elixir para la salud hormonal, y hasta lo comparan como un potente afrodisíaco natural por estar repletas de selenio, vitamina C, cobre, zinc y D3.
ALIMENTOS QUE NECESITAS INCLUIR EN TU DIETA

A esa lista de alimentos saludables se le suma el salmón salvaje. Esta carne es completamente diferente al de crianza en piscifactorías. Solo 113 g de este salmón aportan ácidos grasos como el omega-3, que es clave para el corazón, proteína completa, potasio, vitaminas del complejo B y selenio. Estudios de la Universidad de Harvard respaldan que consumir salmón salvaje dos veces por semana, mejora la salud cardiovascular y reduce la inflamación. Y uno de los reyes es el caldo de huesos. En muchas culturas se elabora este líquido ancestral que es rico en nutrientes como el colágeno que rejuvenece la piel, mejora la apariencia del cabello y alivia el dolor de las articulaciones.
Por su parte, la glicina contenida en este caldo permite la desintoxicación del organismo, mientras que la glutamina junto con los minerales ayudan a mejorar la flora intestinal. Otro alimento desintoxicante es el chocolate negro, pero el de buena calidad con más del 70% de cacao. Y esto no se trata de capricho, es que los chocolates tradicionales están repletos de azúcar y apenas alcanzan el 40% de cacao y así no funciona para la dieta. Y con la llegada del cambio de estación afloran los catarros y resfriados. Para prevenir esto, solo debes incluir más ajo a tus comidas.
Sí, como lees, el ajo es uno de los superalimentos que más ayudan a preservar la función cognitiva y a proteger el ADN celular. El ajo es rico en polifenoles que protegen contra el estrés oxidativo, antocianinas para la función cerebral y es de índice glucémico bajo. Y para cerrar tenemos los frutos secos y los frutos rojos. Los frutos secos se encargarán de proteger tu memoria y salud cardiovascular, mientras que los frutos rojos van regenerando la piel desde dentro hacia fuera. Con todos estos alimentos, ya puedes iniciar un estilo de vida más saludable y una dieta más equilibrada.









