La defensa del espacio aéreo español está a punto de dar un salto de gigante. Tras años de planificación y ajustes presupuestarios, el Ministerio de Defensa ha confirmado que el próximo verano —entre los meses de junio y julio de 2026— Airbus entregará las tres primeras unidades del Eurofighter Halcón. Este hito no es solo una entrega técnica; es el comienzo de una nueva era en la que España se consolida como la tercera potencia aérea de la Unión Europea, solo por detrás de gigantes como Alemania y el Reino Unido.
Con una inversión total de 6.600 millones de euros, el programa Halcón (dividido en las fases I y II) supone la adquisición de 45 nuevos cazas de última generación. Esta cifra elevará la flota total de Eurofighters españoles hasta las 115 aeronaves, un músculo militar que redefine el equilibrio de fuerzas en el Mediterráneo y el flanco sur de la OTAN.
El Halcón: Un relevo urgente para el «Centinela» de Canarias
El objetivo principal de esta multimillonaria inversión es la sustitución de los veteranos F-18 Hornet destinados en la base de Gando, en Gran Canaria. Estos aviones, que llegaron a España en 1986, han cumplido con creces su misión de proteger el archipiélago, pero su fatiga estructural y la obsolescencia de sus sistemas hacían que su relevo fuera una prioridad nacional.
Los primeros Eurofighter Halcón que lleguen este verano aterrizarán inicialmente en la Base Aérea de Los Llanos (Albacete), sede del Ala 14. Allí, los pilotos y mecánicos comenzarán el proceso de transición hacia esta nueva plataforma, que ofrece una tecnología de radar y capacidades de combate electrónico muy superiores a las versiones Typhoon anteriores. A largo plazo, estos Halcones se desplazarán a Canarias, garantizando que el espacio aéreo del archipiélago esté protegido por uno de los cazas más avanzados del mundo.
El Eurofighter como tabla de salvación ante las dudas del FCAS
La llegada del Halcón cobra una relevancia estratégica aún mayor si miramos hacia el futuro programa del Sistema de Combate Aéreo del Futuro (FCAS). Este proyecto de sexta generación, coordinado por España (Indra), Francia (Dassault) y Alemania (Airbus), atraviesa un momento de incertidumbre debido a las tensiones industriales entre los socios.
En los pasillos de Defensa, la sensación es que el FCAS podría sufrir retrasos significativos o incluso una reestructuración que limite su alcance a la creación de una «nube de combate» compartida, dejando que cada país desarrolle su propio avión de forma independiente. Ante esta posibilidad, el Eurofighter Halcón deja de ser un «caza de transición» para convertirse en el eje vertebral de la defensa española más allá de 2040. La inversión de 22.100 millones de euros aprobada para el programa global del Eurofighter asegura que este sistema de armas siga siendo tecnológicamente vigente y letal durante las próximas tres décadas.
Un impulso industrial de 16.000 millones
La inyección económica aprobada por el Consejo de Ministros no solo se destina a la compra de chasis y motores. Los 16.200 millones de euros adicionales inyectados al programa buscan garantizar la soberanía tecnológica de España. Esto incluye:
- Actualización del software: Desarrollo de algoritmos de combate propios.
- Mantenimiento y sostenibilidad: Creación de una cadena logística nacional que no dependa de terceros para reparaciones críticas.
- Interoperabilidad: Asegurar que los cazas españoles puedan comunicarse y operar sin fisuras con los satélites de la OTAN y los nuevos drones de combate.
Además, el Ministerio de Industria ha aportado una prefinanciación de 3.100 millones de euros, lo que subraya que el programa Eurofighter es tanto un proyecto de seguridad nacional como un motor de alta tecnología para la industria española.
El Halcón I y II: El calendario de la superioridad aérea
La renovación se ejecutará en dos fases claramente diferenciadas para permitir una integración orgánica en el Ejército del Aire:
- Halcón I: Firmada en 2022, contempla la llegada de 20 aviones hasta el año 2030. De ellos, 16 serán monoplaza (enfocados al combate puro) y 4 biplaza (destinados a la formación avanzada y misiones complejas).
- Halcón II: Supondrá la incorporación de otros 25 cazas entre 2030 y 2035. Con esta fase, España completará su objetivo de disponer de 115 unidades del sistema EF-2000, un número que otorga un peso político y militar indiscutible en las misiones de policía aérea internacional.
Conclusión: El despegue de una nueva España militar
La entrega de este verano es el primer paso de un plan que sitúa a España en la élite de la aviación mundial. En un contexto global marcado por la inestabilidad en el Este de Europa y el auge de las tensiones en el Norte de África, contar con una flota de 115 Eurofighters no es un lujo, sino una necesidad existencial. El Halcón ha llegado para asegurar que, pase lo que pase con los proyectos europeos de sexta generación, España mantenga el control total sobre sus cielos.






