‘Los Pecadores’ llega en un momento extraño para Hollywood, cuando parece que casi todo está pensado para no molestar a nadie y para repetir fórmulas que ya han funcionado antes. Por eso sorprende tanto que una película así exista y, más aún, que haya conectado de manera tan fuerte con la Academia. ‘Los Pecadores’ no busca agradar a todo el mundo ni convertirse en un producto cómodo, y quizá ahí esté una de las claves de su éxito histórico en los Premios Oscar.
‘Los Pecadores’ ha logrado algo que durante años parecía imposible, superar el techo simbólico que marcaron títulos como ‘Titanic’, ‘Eva al desnudo’ o ‘La La Land’, todas ellas con 14 nominaciones. Con 16 candidaturas, la película de Ryan Coogler no solo bate un récord, también lanza un mensaje claro sobre hacia dónde podría empezar a mirar el cine estadounidense si se atreve a volver a arriesgar de verdad.
2Personajes, atmósfera y una sensualidad poco habitual
‘Los Pecadores’ se toma su tiempo para presentar a sus personajes y crear un ambiente que atrapa poco a poco. Ambientada en el Mississippi de 1932, la película arranca con una imagen poderosa y desconcertante que ya marca el tono de todo lo que vendrá después. La música, el sonido y el ritmo trabajan juntos para envolver al espectador en una historia que avanza sin prisas, pero sin perder intensidad.
Durante gran parte del metraje, el elemento sobrenatural permanece al acecho, casi en silencio, mientras la trama se centra en las relaciones, los deseos y las heridas de sus protagonistas. Está película juega con una sensualidad constante en los diálogos, el vestuario y la forma de filmar los cuerpos y los espacios, creando una energía magnética que mantiene la atención incluso cuando aparentemente no está pasando nada extraordinario.






