Las legumbres han estado siempre en la despensa, discretas, baratas y cumplidoras, pero durante años han vivido a la sombra de otros alimentos más vistosos o de moda. Mientras las alubias se llevaban casi todo el protagonismo, otras como las lentejas y los guisantes quedaban relegadas a platos de emergencia o a recuerdos de infancia poco glamurizados.
Las legumbres, sin embargo, vuelven a llamar la atención de la ciencia y de los expertos en nutrición, que insisten en que estas opciones humildes pueden mejorar la alimentación mucho más de lo que solemos imaginar. No es una cuestión de tendencias ni de dietas milagro, sino de mirar con otros ojos alimentos que combinan valor nutricional, versatilidad en la cocina y un precio que no asusta a nadie.
1Por qué las legumbres merecen más protagonismo en tu dieta
Las legumbres como las lentejas y los guisantes destacan debido a que concentran proteínas, fibra y antioxidantes en cantidades que muchos alimentos más caros no logran igualar. Media taza de lentejas cocidas aporta una dosis notable de proteína vegetal, suficiente para sustituir perfectamente a la carne en muchas comidas sin que el cuerpo eche nada en falta.
Además, las legumbres tienen un índice glucémico bajo, lo que significa que no provocan subidas bruscas de azúcar en sangre, un detalle clave para quienes quieren cuidar su energía diaria o reducir el riesgo de diabetes. A eso se suma su riqueza en fitoquímicos, compuestos antioxidantes relacionados con una menor inflamación y una mejor salud cardiovascular, algo que la ciencia lleva años confirmando.





