Dos nuevos informes de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional para el juzgado central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional, que investiga la causa contra el inspector jefe de Policía Nacional Óscar Sánchez, el líder de la organización, Ignacio Torán, y otras 11 personas, por pertenencia a organización criminal, cohecho, revelación de secretos y blanqueo de capitales procedentes del tráfico de drogas, no dejan lugar a dudas sobre la participación de Óscar Sánchez en la trama.
El inspector jefe de la UDEF de Madrid recibió dinero de la organización, que incluso apuntaba los pagos que recibía cada miembro de la misma. En el caso de Sánchez su alias era Primo, junto al cual el líder de la organización, Ignacio Torán, escribió «800.000 euros».

La UAI ha detectado hasta el momento, que la organización logró introducir 39 contenedores de droga camuflada en frutas en España. De estos 39 se logró aprehender 2. En total fueron 73.166 kilos introducidos, aunque la Policía logró interceptar 14.667 kilos. La droga que entró a través de esta organización fue de 58.499 kilos, que en el mercado alcanzaría un valor medio de unos 2.500 millones de euros. Hay que recordar que la Policía encontró 20 millones de euros emparedados en la residencia del inspector jefe de la UDEF en Madrid.
Asuntos Internos encontró en el teléfono móvil de Torán, en concreto en la nota número 70 una relación de pagos creada en diciembre de 2021 con lo que se cree eran los pagos realizados a cada miembro de la organización.
«Este listado es ilustrativo en cuanto refleja cómo los diversos colaboradores de Torán en el tráfico de drogas son remunerados. La Nota refleja las posiciones de mando dentro de la organización criminal. El mayor importe (1.503.000 euros) es para Ignacio Torán y el segundo mayor (800.000 euros) es el del Inspector Jefe Óscar Sánchez. El tercer importe más relevante es el de Eduardo Montero Salgado: 420.000 euros, encargado de realizar las descargas de la sustancia estupefaciente en las instalaciones de Frumonsa en Fuente del Saz», según explican los investigadores en un oficio al que ha tenido acceso MONCLOA.

El resto de personas a sueldo de la organización cobraban diferente cantidades, de hasta 75.000 euros, «entre los que se encuentra Abadix Fruits (José Miguel Berenguer y Vilma Águila), importadora a través de la cual se introducía la sustancia estupefaciente. Asimismo, son remunerados Félix Gustavo Sarmiento (…)».
Sobre las funciones que realizaba el inspector jefe Óscar Sánchez, conocido en los chats de la trama como «Primo», @Aduana, «amigo», XXXX, entre otros, dice la UAI que era el «principal socio de Torán en la introducción de la sustancia estupefaciente. Era el encargado de garantizar la impunidad de las acciones de la Organización Criminal».
Para llevar a cabo estas «acciones», el inspector jefe se valía de «un uso indebido de los sistemas de inteligencia policial y la coordinación operativa derivada de aquella, tenía conocimiento de las iniciativas llevadas a cabo por los diferentes cuerpos policiales (…) y ello le permitía corregir las estrategias de la organización y alertar al resto de integrantes en caso de ser investigados».

Entre los avisos que habría recibido la trama los investigadores recogen al menos dos: «gracias a estos sistemas de coordinación y a sus contactos en Vigilancia Aduanera, alertaba a la organización criminal en caso de inspección de un contenedor contaminado (mayo de 2021 con el contenedor de Trapani y octubre de 2024 con el contenedor de Abadix)».
El informe para el juez explica que el inspector jefe habría sido captado en 2019 «siendo entonces Inspector Jefe del Grupo de la Brigada Central de Estupefacientes de la Udyco Central. Intensificó su actividad tras su ascenso a Inspector Jefe y cambió de destino como Jefe de Sección Udef de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Madrid».
SIN LIBERTAD PARA EL JEFE DE LA UDEF
Hay que recordar que el pasado mes de mayo de 2025 la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional desestimaba el recurso de apelación presentado por el ex jefe de la UDEF Óscar Sánchez Gil contra su prisión provisional y acordaba mantenerle en la cárcel por el «evidente» riesgo de sustracción de la Justicia, que le investiga por delitos de tráfico de drogas «en cantidad de notoria importancia» cometido por funcionario público, organización criminal, blanqueo de capitales y cohecho.
El exjefe de la UDEF había recurrido la decisión del Juzgado Central de Instrucción Uno, del pasado 12 de abril, que ratificaba su ingreso en prisión. En su escrito, argumentaba que no había tenido acceso a los elementos esenciales de la causa, al igual que el investigado Ignacio Torán, excarcelado por la Sala por no haber tenido acceso a esos elementos esenciales.
No obstante, la Sala aclaraba que el recurso de Oscar Sánchez Gil se refiere al auto de 12 de abril en el que se ratificó su prisión provisional y no al inicial en el que ordenó su ingreso en la cárcel. Recordaba que el auto ahora recurrido se notificó cuando ya se había acordado el levantamiento del secreto casi total de las actuaciones para que este investigado pudiera tener acceso a la causa y formular alegaciones.
Además, en su contra jugaba «el hallazgo de cantidades extraordinariamente altas de dinero en efectivo, que constituyen prueba de la actividad delictiva y de los pagos recibidos, como las cantidades halladas en el registro de su domicilio escondidas en dobles fondos en techos, paredes, compartimentos ocultos ad hoc en la estructura del edificio (cajas fuertes, jardín exterior, etc.), que fueron objeto de precinto judicial al tratarse de un volumen imposible de cuantificar con exactitud con los medios disponibles en aquel momento, cifrándose seguidamente las cantidades halladas en la segunda residencia en 448.110€ en efectivo y en los muebles utilizados por él en la Jefatura Superior de Policía de Madrid en 896.400€ en efectivo».






