Sener saca pecho con el Razor: el nuevo dron «made in Spain» de 150 kg que vigila y abastece en el frente

- Sener presenta el Razor, un innovador dron multipropósito de 150 kg fabricado en España.
- Este vehículo aéreo revolucionará la defensa con su capacidad logística y táctica, ofreciendo una autonomía clave para las misiones más exigentes en entornos hostiles.

La ingeniería española vuelve a dar un golpe sobre la mesa en el sector de los sistemas no tripulados. Sener ha presentado oficialmente su última joya tecnológica, el Razor, un vehículo aéreo que promete revolucionar el apoyo a las tropas en tierra gracias a su versatilidad y capacidad de carga. No es un juguete de vigilancia más; estamos ante una plataforma robusta de 150 kg diseñada para cumplir misiones que hasta hace poco requerían activos mucho más costosos y complejos.

La respuesta española a la guerra de drones moderna

El Razor nace de la necesidad de contar con sistemas intermedios que combinen potencia de fuego, vigilancia y logística en un solo fuselaje. Lo que hace especial a esta aeronave es que el diseño del dron Razor permite configuraciones rápidas según las necesidades de la misión, ya sea para transporte de suministros críticos o para la identificación de objetivos enemigos. Sener ha sabido interpretar las lecciones de los conflictos recientes, donde la agilidad y el peso contenido son factores determinantes para la supervivencia.

Esta plataforma no solo destaca por su peso, sino por una arquitectura abierta que facilita la integración de sensores de última generación fabricados en España. Resulta evidente que la apuesta por la tecnología propia garantiza una independencia estratégica vital en momentos de tensión internacional. El Razor se posiciona así como un competidor serio en el mercado europeo de drones tácticos, ofreciendo una relación entre coste y eficacia que pocos fabricantes pueden igualar actualmente.

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Un portento de 150 kilos con alma de gigante

A pesar de su tamaño compacto, las especificaciones técnicas del Razor lo sitúan en la vanguardia de la categoría de UAVs tácticos ligeros. Su capacidad de despegar desde pistas no preparadas o mediante sistemas de lanzamiento sencillos le otorga una flexibilidad operativa que las unidades de operaciones especiales valoran por encima de cualquier otra característica técnica. Es un sistema pensado para ensuciarse las botas en el barro, lejos de los hangares climatizados y las pistas de hormigón.

El motor y los sistemas de navegación han sido optimizados para resistir interferencias electrónicas, un detalle que marca la diferencia en el teatro de operaciones actual. Sener ha puesto especial énfasis en que la autonomía del sistema Razor supera las expectativas iniciales, permitiendo vuelos de larga duración sobre zonas de interés sin comprometer la seguridad del enlace de datos. Esta fiabilidad es la que convierte a un prototipo en una herramienta de guerra real y necesaria.

Versatilidad táctica: del transporte a la precisión

Uno de los puntos fuertes que ha destacado la empresa durante su presentación es la capacidad del Razor para actuar como un «camión de carga» en miniatura. En escenarios donde el reabastecimiento por tierra es imposible, este vehículo aéreo multipropósito puede llevar suministros médicos o munición directamente a la línea de frente con una precisión quirúrgica. Esta faceta logística es, quizás, la que más interés ha despertado entre los mandos militares que buscan reducir el riesgo humano.

Pero no todo es logística; el Razor tiene los dientes afilados y puede ser equipado con sistemas de designación de objetivos. La realidad es que el uso de plataformas no tripuladas reduce drásticamente las bajas propias al permitir una vigilancia persistente sin exponer a pilotos. Sener ha diseñado un sistema que no solo observa, sino que facilita la toma de decisiones en tiempo real, convirtiéndose en el ojo derecho de cualquier comandante sobre el terreno.

La ingeniería de Sener ante el reto de la exportación

El lanzamiento del Razor no solo es una noticia excelente para el Ejército español, sino que abre una ventana de oportunidad en el mercado exterior. La industria nacional necesita productos exportables que demuestren que el talento español en defensa compite al más alto nivel con potencias como Israel o Estados Unidos. Con este modelo, Sener busca captar el interés de países aliados que necesitan modernizar sus capacidades de reconocimiento sin hipotecar sus presupuestos de defensa.

La integración de inteligencia artificial en el procesado de imágenes es otro de los pilares que sustentan este proyecto. El sistema es capaz de filtrar información relevante de forma autónoma, asegurando que el operador recibe solo datos críticos para la misión, evitando la saturación de información que suelen sufrir estos sistemas. Es, en esencia, un dron inteligente que entiende el contexto en el que se mueve, optimizando cada minuto de combustible en el aire.

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El futuro de los sistemas no tripulados «Made in Spain»

Con la presentación del Razor, Sener consolida su posición como referente en el ecosistema de defensa nacional. Este proyecto es la culminación de años de investigación en materiales compuestos y sistemas de control de vuelo que el equipo de ingeniería de Sener ha perfeccionado hasta alcanzar los estándares de la OTAN. El camino está trazado para que este vehículo se convierta en un estándar dentro de las unidades de reconocimiento españolas en la próxima década.

El éxito del Razor dependerá ahora de las pruebas en escenarios reales y de la capacidad de producción a escala. Lo que es innegable es que la soberanía industrial se construye con hechos y con equipos que funcionen cuando el GPS falla y el enemigo aprieta. España tiene ahora una nueva herramienta en su arsenal, y se llama Razor; un nombre que pronto será habitual en los ejercicios conjuntos de las fuerzas armadas europeas.

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