Este es el pueblo de Murcia con un casco histórico gigantesco y una ciudad perdida

En el interior de Murcia hay un pueblo donde la historia no se visita, se camina, un pueblo que presume del casco histórico más grande de la región y de una ciudad perdida que durante siglos fue casi un mito, con cuestas empedradas y muros antiguos que parecen susurrar que el pasado sigue muy vivo.

Murcia guarda pueblos que no se entienden a la primera mirada, lugares donde cada calle parece esconder una historia y cada piedra tiene memoria. En el interior de la región, lejos del ruido y de los tópicos más repetidos, hay una localidad que sorprende por la dimensión de su pasado y por la forma en que lo conserva casi intacto. Aquí, la historia no se cuenta en paneles turísticos, se pisa, se sube y se baja por cuestas empedradas que llevan siglos viendo pasar generaciones.

En Murcia, pocos lugares condensan tantos siglos en tan poco espacio como Cehegín, un pueblo que presume del casco histórico más grande de la región y de una ciudad desaparecida que durante siglos fue casi una leyenda. Desde duelos a muerte en pleno siglo XVII hasta una antigua sede episcopal visigoda enterrada bajo campos de cultivo, este rincón murciano ofrece un viaje continuo entre épocas, con la sensación constante de estar caminando sobre capas de historia superpuestas.

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Begastri, la ciudad perdida que explica todo

“Begastri”. Fuente: Wikipedia

Hablar de Cehegín es hablar también de Begastri, la llamada “ciudad perdida” de Murcia, situada a apenas tres kilómetros y clave para entender la importancia histórica de la zona. Fundada como poblado ibérico y transformada después por romanos y visigodos, Begastri fue una ciudad fortificada de primer nivel, con murallas imponentes, edificios públicos y una relevancia religiosa que la convirtió en sede episcopal en la Antigüedad tardía. Durante siglos, su rastro quedó borrado del mapa, cubierta por cultivos y envuelta en rumores hasta que en el siglo XIX una inscripción visigoda devolvió el lugar a la historia.

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Hoy, el yacimiento sigue revelando piezas que explican el peso que tuvo esta ciudad en el sureste peninsular. El Sarcófago de Adán, tallado en mármol de Carrara y traído desde Roma en el siglo IV, o la Cruz Monogramática paleocristiana, una de las más antiguas de España, son solo algunos ejemplos. Muchos de estos hallazgos pueden verse en el Museo Arqueológico Municipal de Cehegín, uno de los más antiguos de Murcia, que ocupa varios edificios históricos y funciona casi como un relato continuo del pasado de la comarca.

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