Un hobby puede parecer un lujo en medio de la rutina, algo que dejamos para “cuando haya tiempo”, pero la ciencia lleva años diciendo que dedicar unas horas a la semana a esto no es una pérdida de tiempo, es una inversión directa en salud y bienestar. No importa tanto si se trata de correr, pintar, cocinar o tocar música, lo que cuenta es tener ese espacio propio que nos saca del piloto automático.
De hecho, un amplio estudio publicado en 2023, que siguió durante años a más de 93.000 personas mayores de 65 años en Estados Unidos, Japón, China y varios países europeos, encontró que quienes mantenían un hobby mostraban menos síntomas de depresión y mayores niveles de felicidad y satisfacción vital. No importaba qué hacían, pues el simple hecho de practicarlo con regularidad era como si el cerebro agradeciera ese recordatorio de que la vida no es solo obligaciones.
3La creatividad y el poder de salir al aire libre
Sacar unos lápices de colores, pintar, tocar un instrumento o simplemente escuchar música también cuenta como hobby, y mucho. La creación artística puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en cuestión de minutos. En estudios con adultos, colorear o dibujar durante menos de una hora aumentó la sensación de seguridad y generó emociones positivas casi de inmediato.
Y luego está algo tan simple como salir a caminar por un parque o perderse en un bosque, pues pasar un tiempo en la naturaleza se asocia con menor riesgo de trastornos mentales, mejor memoria y mayor creatividad, y si además ese paseo incluye algo de ejercicio, los beneficios se potencian. Al final, tener un hobby no es llenar la agenda, es abrir un espacio donde el cuerpo se activa, la mente respira y la vida se siente un poco más larga y, sobre todo, más plena.






