El Inspector Jefe de la UDEF, Óscar Sánchez, se enteró de la incautación de 13 toneladas de cocaína el día 14 de octubre de 2024. Luego intentó averiguar por todos los medios si el contenedor interceptado era un cargamento de plátanos de Abadix Fruits, la empresa que usaban los narcos para inundar Europa de cocaína.
Cuando descubrió que la «matrícula» del contenedor no había sido incluida en el sistema de cooperación policial se «indignó», porque era la base de datos de donde, presuntamente, extraía los números de contenedores para advertir a los narcos de que ese envío iba a ser inspeccionado, según la investigación llevada a cabo por sus compañeros de Asuntos Internos.
El recorrido telefónico pudo ser reconstruido por los investigadores de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional tras la detención del jefe de la UDEF en noviembre de 2024, gracias a la extracción de los mensajes en el terminal móvil de Óscar Sánchez
«Tuvo conocimiento de la aprehensión de las trece toneladas de cocaína, por lo menos a las 16:08 horas del 14.10.2024. A esa hora, desde su teléfono particular (…) se envía a su teléfono oficial (…) el vídeo VID-20241014-WA0000.mp4, en que se observa a los funcionarios de Vigilancia Aduanera organizando los paquetes de cocaína descargados del contenedor TCLU1210545», resumen los investigadores de Asuntos Internos.
El periplo a partir de entonces se activa: «A las 17:54 horas, Óscar SÁNCHEZ recibe una llamada del Subinspector, del Grupo (…). El Subinspector acaba de hablar con Algeciras y quiere informar a su superior jerárquico. El Inspector Jefe muestra especial interés en dos aspectos: comprobar si la importadora del contenedor era Abadix Fruits y conocer el destino final del contenedor. Repregunta a su Subinspector por el destino final del contenedor y le dice que no cree que el destino final sea El Campello, Alicante. El Inspector Jefe finaliza la comunicación diciendo que va a hablar con (…) de Vigilancia Aduanera para ampliar información.
Inmediatamente después de esta charla, a las 18:01 horas, Óscar Sánchez llama al teléfono de un agente del Servicio de Vigilancia Aduanera. Pero no logra hablar con él porque el teléfono del agente se encontraba apagado.
«A las 18:14 horas el Inspector Jefe investigado vuelve a contactar con el Subinspector del Grupo (…). Óscar le pregunta por la operación policial en la que está dado de alta el contenedor (UNAGUI) y por la fecha en que fue dado de alta. El subinspector le confirma que es de los últimos que dieron de alta. El 07.10.2024 fue la última vez que el Grupo (…) dio de alta contenedores, dentro de la Operación UNAGUI, en los sistemas de inteligencia policial. Entre esos dieciséis (16) contenedores que dieron de alta, se encontraba el contenedor (…)», siguen escribiendo los agentes para el informe presentado ante el juez de la Audiencia Nacional que instruye la causa.
El Subinspector «amplía información a su superior, diciéndole que desconocía que ese contenedor se iba a inspeccionar y que, por las averiguaciones que ha podido hacer, la iniciativa de la inspección la lleva Vigilancia Aduanera de Algeciras. Al igual que en la llamada anterior, Óscar Sánchez realiza preguntas al subinspector. Inicialmente le pregunta si han inspeccionado más contenedores y, una vez que le confirman que sólo han inspeccionado ese contenedor, le pregunta cuándo llegó», añaden los agentes.
UDEF HABLA CON VIGILANCIA ADUANERA
Finalmente el inspector jefe de la UDEF logró hablar con el agente de Vigilancia Aduanera (SVA) que buscaba: «(…) le pregunta si le han llamado, Óscar le responde que sí, les ha avisado Algeciras y le dice: “lo que pasa es que yo no sabía ni que estaba propuesto para revisión”. El Inspector Jefe le pregunta con el fin de conocer por qué no ha sido conocedor de la apertura de ese contenedor, contenedor que él había dado de alta en los sistemas de coordinación policial».
Entonces el agente del SVA le explica que «lo han abierto por una alerta que han recibido de su enlace en Colombia, que recibe también información de las Autoridades ecuatorianas. Tras conocer el origen de la información inicial que ha derivado en la apertura del contenedor, el Inspector Jefe pregunta por el destino final del contenedor. Óscar Sánchez muestra un especial interés en ese destino: ¿y el destino? En ese momento, José Manuel desconoce cuál es el destino y Óscar Sánchez le dice: es Alicante es que me dicen Alicante, y digo, coño, Alicante, pero si Alicante, digo, si otras veces ha sido Murcia, ha sido Madrid, pero, ¿Alicante?'».
De nuevo tras esta conversación Óscar Sánchez llama al subinspector del Grupo (…) y le transmite la información del agente del SVA. El interés es claro: «Sánchez continúa tratando de averiguar el origen de la información que ha provocado la incautación y ordena a su subordinado que trate de averiguar el origen de la información y el destino final del contenedor».

Posteriormente, el inspector jefe recibió una llamada de su comisario, su inmediato superior. En concreto, el «Comisario Jefe Udyco (BPPJ Madrid-Jefatura Superior de Policía de Madrid) le informa a Sánchez que ha recibido una llamada de la Brigada Central de Estupefacientes (Udyco Central-Comisaría General de Policía Judicial). Le han dicho que han recibido la información de Ecuador a última hora de la mañana o primera hora de la tarde y que han solicitado una Entrega Controlada de Droga a la Audiencia Nacional», según consta en el informe sobre la trama del ex jefe de la UDEF.
Es entonces cuando ocurre algo que a los agentes de la UAI les llamó poderosamente la atención y así lo recogieron en el oficio que redactaron: «A Sánchez le indigna que no hayan introducido el dato (matrícula del contenedor) en los sistemas de coordinación policial. Esta es la manera en la que el Inspector Jefe presta el servicio a la Organización, alertándoles de los contenedores que van a ser inspeccionados. Para conocer esta información, introduce previamente los contenedores que importa la empresa de la Organización (Abadix Fruits) para conocer si se va a abrir alguno de sus contenedores».
Mensajes posteriores entre dos de los imputados, supuestamente pertenecientes a la organización de narcotráfico, Eduardo Montero e Ignacio Torán, confirmarían el daño hecho a la organización: » «Nos jodieron pero bien». Posteriormente hablan de Berenguer, al que se refieren como “Lim”, por su alias en las plataformas encriptadas: Limones«.
Torán le respondió que «Berenguer no tiene nave en El Campello y Montero teme que inspeccionen la nave que gestiona en Fuente del Saz: ¿Entonces buscarán por aquí? Torán le responde: «nada». Torán le cuenta que está prevista una rueda de prensa la semana siguiente (como así estaba previsto, en la que participarían responsables de la Comisaría General de Policía Judicial y la Jefatura Superior de Policía de Madrid) en la que se va a mostrar la sustancia estupefaciente intervenida. Torán añade: «Ya se olvidan. Y a otra cosa»», finaliza el informe.






