José Coronado lleva años interpretando a ese hombre duro que parece no tener fisuras, el patriarca que impone respeto con una mirada y que se mueve en territorios donde la ley y la moral casi siempre chocan. El actor se convirtió para muchos en el rostro de ‘Entrevías’, una de las series más vistas de Netflix en España, pero su relación con ese tipo de personaje viene de antes y tiene una parada imprescindible que a veces pasa más desapercibida.
Si disfrutaste viendo a Tirso imponiendo orden en su barrio, quizá te sorprenda descubrir que José Coronado ya había explorado un territorio todavía más ambicioso y oscuro en ‘Vivir sin permiso’, una ficción creada por Aitor Gabilondo y también disponible en Netflix. Allí el poder no se juega solo en una esquina conflictiva, sino en despachos, puertos y mesas familiares donde cada palabra puede cambiarlo todo.
1Un patriarca con los días contados
En ‘Vivir sin permiso’, José Coronado da vida a Nemo Bandiera, un magnate gallego que ha levantado su imperio empresarial sobre una base mucho menos limpia de lo que aparenta. Dueño de una poderosa compañía naviera, respetado por políticos y temido por rivales, Nemo parece intocable, uno de esos hombres que controlan cada pieza del tablero y que siempre van un paso por delante.
La grieta aparece cuando le diagnostican los primeros síntomas de Alzheimer. Ese detalle lo cambia todo, porque el hombre que lo recordaba todo empieza a olvidar nombres, discursos y hasta pequeños gestos cotidianos. La enfermedad no es solo un problema médico, es una amenaza directa a su poder, a su legado y al equilibrio que ha impuesto durante años. Y ahí es donde José Coronado muestra una vulnerabilidad que va mucho más allá del arquetipo del tipo duro.





