Caminar sí ayuda, pero ¿cuántos pasos son suficientes? Esto dicen los estudios

Caminar parece demasiado sencillo para marcar una diferencia real, pero los estudios dicen lo contrario. No hace falta obsesionarse con los famosos 10.000 pasos diarios, porque el beneficio empieza mucho antes y cada paso extra cuenta.

Caminar es algo cotidiano que parece demasiado simple para cambiar algo importante, pero cuando se suma día tras día, puede convertirse en una de las decisiones más inteligentes para la salud. No hace falta inscribirse en una maratón ni transformar la agenda por completo; a veces basta con prestar atención a cuántos pasos damos sin darnos cuenta y preguntarnos si podríamos dar algunos más.

Durante años hemos oído hablar de los 10.000 pasos como si fueran una meta casi obligatoria, una cifra redonda que suena bien y que muchos relojes inteligentes repiten como mantra. Sin embargo, los estudios más recientes invitan a mirar el asunto con más calma y, sobre todo, con más optimismo, pues caminar ayuda, sí, pero el beneficio empieza antes de llegar a ese número mágico.

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El número que todos miran sobre los pasos que se deben caminar

“Cada paso suma”. Fuente: Freepik

Un amplio estudio con más de 72.000 personas encontró que dar entre 9.000 y 10.000 pasos diarios se asocia con una reducción de más de un tercio en el riesgo de muerte y de al menos un 20% en el riesgo de enfermedad cardiovascular, lo que es una diferencia considerable y explica por qué esa franja se ha convertido en referencia.

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Pero lo interesante no es solo el techo, sino el suelo, ya que los investigadores observaron una clara relación dosis-respuesta, y cuantos más pasos se daban al día, menor era el riesgo, especialmente hasta alrededor de los 9.000 o 9.700 pasos. En otras palabras, no se trata de todo o nada, sino de sumar, pues incluso quienes no alcanzaban los 10.000 ya obtenían beneficios medibles.

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