Mario Casas empezó su carrera mucho antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles del cine español. Antes de los grandes estrenos, de las alfombras rojas y de los personajes intensos que hoy asociamos a su nombre, hubo una serie juvenil diaria, emitida casi en silencio, que sirvió de trampolín para él y para toda una generación de actores. Aquella ficción se llamaba ‘SMS: Sin miedo a soñar’ y este año cumple dos décadas.
Cuando se estrenó, el 10 de julio de 2006, laSexta apenas estaba dando sus primeros pasos como cadena, y apostaba por recuperar el espíritu de las series juveniles que habían marcado época, como ‘Al salir de clase’, y conectar con una audiencia adolescente que buscaba historias de amor, traiciones y secretos contadas a ritmo diario. No fue un fenómeno masivo, pero sí un semillero inesperado de estrellas.
1Una heredera de las series juveniles de los 2000
Mario Casas formaba parte de aquel reparto coral que mezclaba actores con experiencia y jóvenes que apenas comenzaban. La serie, producida por Globomedia y respaldada por Daniel Écija, arrancaba con la historia de un chico que escapaba de un centro de menores y terminaba cruzándose con los alumnos del exclusivo instituto Los Castaños. A partir de ahí, romances imposibles, rivalidades de clase y giros dramáticos sostenían una trama pensada para enganchar cada tarde.
El formato diario le daba un ritmo ágil, casi atropellado, muy en la línea de otras ficciones juveniles de la época. Había fiestas, conflictos familiares, secretos que explotaban en el momento menos esperado y ese tono ligeramente exagerado que conectaba con un público joven. No reinventaba el género, pero sí supo captar el pulso de una generación que crecía frente al televisor.





