Mario Casas empezó su carrera mucho antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles del cine español. Antes de los grandes estrenos, de las alfombras rojas y de los personajes intensos que hoy asociamos a su nombre, hubo una serie juvenil diaria, emitida casi en silencio, que sirvió de trampolín para él y para toda una generación de actores. Aquella ficción se llamaba ‘SMS: Sin miedo a soñar’ y este año cumple dos décadas.
Cuando se estrenó, el 10 de julio de 2006, laSexta apenas estaba dando sus primeros pasos como cadena, y apostaba por recuperar el espíritu de las series juveniles que habían marcado época, como ‘Al salir de clase’, y conectar con una audiencia adolescente que buscaba historias de amor, traiciones y secretos contadas a ritmo diario. No fue un fenómeno masivo, pero sí un semillero inesperado de estrellas.
3Cancelación discreta, legado duradero
Mario Casas no sabía entonces que aquella serie sería el inicio de un camino largo y exitoso. ‘SMS’ se despidió el 30 de marzo de 2007 tras 185 capítulos, con una audiencia modesta que rondaba los 250.000 espectadores, muy lejos de convertirse en el fenómeno que la cadena soñaba, así que fue cancelada sin grandes titulares y sin despedidas multitudinarias.
Y sin embargo, veinte años después, su recuerdo persiste, y no tanto por sus tramas, que hoy pueden parecer ingenuas, sino por haber sido una auténtica cantera de talento. Mario Casas es, quizá, el ejemplo más visible de aquel punto de partida, pero no el único. ‘SMS’ no cambió la historia de la televisión española, aunque sí marcó el comienzo de varias historias profesionales que todavía siguen escribiéndose.






