La declaración ya conocida en su totalidad del empresario Víctor de Aldama, realizada el pasado 29 de enero en el juzgado central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, ratificó lo que ya había adelantado en otras instancias judiciales, que pagó entre 40 y 50 mil euros al ex ministro Ábalos y a su asesor Koldo García por las gestiones que hicieron ante el ministerio de Industria, cuya titular eran entonces Reyes Maroto, para que recibieran a la trama de Hidrocarburos.
Aldama confirmó varias cuestiones que ya aparecen reflejadas en el informe que elaboró la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la Causa Hidrocarburos que instruye el juez Santiago Pedraz y desmintió otras, como una cena en un restaurante de Madrid con el jefe de gabinete de la ministra y Koldo García.
Asimismo, explicó, por ejemplo, que la palabra «café» hacía referencia a un teléfono móvil que ambos tenían sin internet ni whatsapp y que usaban para hablar como medio de comunicación seguro. También dijo que cuando hablaba del «marido de Iceta» se refería al marido del ex ministro socialista Miquel Iceta, con el que tenía negocios, aunque no lo especificó porque nadie le preguntó qué tipo de negocios tenían.
Una de las preguntas de fiscalía y luego de la acusación popular unificada en Hazte Oír, insistió en saber la procedencia de esos «40 ó 50 mil euros» que les dio en mano a Koldo García y el ministro Ábalos. Volvió a desmentir que había dado 90 mil euros a Carmen Pano para que llevase a la sede del PSOE, porque «qué sentido tiene que yo le diese dinero si ella me lo daba a mi por las gestiones de Have Got Time», incluso reconoció haberle dicho en alguna ocasión que «no sacara dinero del banco para eso».
Por esa gestión aseguró que su empresa había cobrado 110.000 euros, aunque tampoco quedó claro si los pagos a Koldo García y José Luis Ábalos salían de esa comisión o se pagaban aparte. Para negociar ese asunto se habrían reunido Koldo García y Carmen Pano en su despacho de la calle Alfonso XII de Madrid.
No quedó claro en qué momento esas gestiones de la empresa Have Got Time se transformaron en gestiones para Villafuel, que fue la sociedad de Claudio Rivas que finalmente se hizo con el título de operadora de hidrocarburos. También desmintió tener acciones o ser propietario de Villafuel y dijo haber conocido a Rivas en diciembre de 2019, aunque luego su abogado le rectificó y le dijo que seguramente habría sido en 2020 y luego explicó que cesó sus relaciones con Villafuel en junio de 2021 cuando Ábalos abandonó el ministerio.
El empresario Víctor de Aldama declaró durante aproximadamente una hora y respondió a las preguntas de todas las partes, incluida a una de la defensa de Claudio Rivas. A preguntas del fiscal también contó lo del famoso sobre que le habría dado la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, cuyo contenido estaba ligado a una presunta financiación ilegal del PSOE y de la internacional socialista. Aldama no reveló el contenido del citado sobre y dijo que prefería hablarlo en privado con la Fiscalía.
Siempre mantuvo que todas sus gestiones fueron en favor de Have Got Time, de Carmen Pano, la sociedad que compró el famoso chalé de La Alcaidesa para el disfrute del ex ministro Ábalos.
ALDAMA Y LOS MENSAJES
Durante toda la declaración Aldama defendió que en realidad eran Carmen Pano y su hija Leonor quienes estaban interesadas en obtener el título de operador y exculpó a Villafuel de cualquier irregularidad en el proceso de obtención de la licencia o al menos él no tuvo constancia de ese asunto. A preguntas de la acusación popular, detalló que si Villafuel hubiese tenido ayuda del Gobierno no habría tardado casi 2 años en conseguir la licencia.
Aldama también se intercambió mensajes con un contacto denominado «Manuel García Maroto», que la UCO interpretó que se trataba del director general de Política Energética y Minas de quien, además, dependía jerárquicamente la persona que estaba tramitando el expediente. Pero Aldama ha desmentido este asunto y ha dicho que era un conocido que se llama Manuel García e incluso se ofreció a enseñar su teléfono móvil para comprobarlo.
El empresario ha contado también que hubo una reunión con Ángel Víctor Torres, cuando era presidente de Canarias, del empresario Manuel Salles y Koldo García, porque estaban interesados en obtener unos depósitos fiscales en Canarias, pero que nada tienen que ver con esta causa y que finalmente no se llegó a nada y que por eso Koldo y Salles viajaron a México para intentar hacer allí el negocio.

