El exceso de azúcar en la infancia deja huella durante décadas, según la ciencia

El azúcar aparece en la infancia mucho más de lo que parece y no solo en los dulces evidentes sino en muchos otros alimentos, pero cada vez más estudios sugieren que ese exceso temprano no se queda en la niñez sino que puede influir en la salud, en el metabolismo e incluso en los hábitos alimentarios durante décadas.

El azúcar está mucho más presente en la infancia de lo que solemos imaginar, y no solo en los dulces que se ven a simple vista, sino que aparece en cereales, yogures, bebidas, galletas, salsas e incluso en alimentos que parecen saludables. Durante años se ha hablado de caries o de exceso de peso, pero cada vez hay más investigaciones que apuntan a que el azúcar que se consume en los primeros años de vida puede dejar huellas que se notan décadas después.

El azúcar, cuando forma parte habitual de la dieta infantil, parece influir en cómo se desarrolla el cuerpo y también en las preferencias alimentarias del futuro. Los científicos llevan tiempo observando que quienes crecen rodeados de sabores muy dulces tienden a buscarlos durante toda su vida, y que solo tiene que ver con una cuestión de gusto, sino también con cómo el organismo aprende a responder a esos estímulos desde pequeño.

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Pequeños cambios que pueden marcar la diferencia

“Cambiar bebidas azucaradas por agua”. Fuente: Freepik

Aun así, los especialistas insisten en que no se trata de prohibir por completo el azúcar, algo que en la práctica sería casi imposible. La clave está en reducir el consumo habitual y en enseñar desde pequeños que los alimentos muy dulces deben ser algo ocasional. Muchas veces el primer paso es mirar con más atención las etiquetas, porque el azúcar aparece con muchos nombres distintos en los ingredientes.

También ayuda centrar la atención en hábitos concretos del día a día. Las bebidas azucaradas, por ejemplo, son una de las mayores fuentes de azúcar en la dieta infantil. Cambiarlas por agua o reservarlas para momentos puntuales puede tener un impacto importante. Algo parecido ocurre con el desayuno o los tentempiés, ya que optar por alimentos menos procesados y más naturales reduce el azúcar casi sin darse cuenta.

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