Se ha hablado mucho de sleepmaxxing últimamente, apareciendo incluso en vídeos y rutinas nocturnas de miles de personas que simplemente quieren dormir mejor. En redes sociales aparece como una especie de receta moderna para lograr ese descanso profundo que muchos sienten que han perdido. Este mezcla consejos, pequeños trucos y gadgets curiosos que prometen ayudar a conciliar el sueño más rápido y despertarse con más energía, desde cinta en la boca para respirar por la nariz hasta kiwis antes de acostarse o sonidos de fondo pensados para relajar el cerebro.
El fenómeno del sleepmaxxing surge debido a que dormir mal se ha vuelto casi un problema cotidiano y cada vez hay más gente pendiente de relojes inteligentes, aplicaciones y métricas que analizan el descanso. En ese contexto, este aparece como una especie de manual colectivo creado en internet, con gente probando cosas, compartiendo lo que le funciona y buscando soluciones rápidas para algo tan básico como dormir bien.
1El origen del sleepmaxxing y por qué se ha hecho viral
El sleepmaxxing funciona como un término paraguas, pues bajo esa etiqueta cabe prácticamente cualquier cosa que prometa mejorar el sueño, como suplementos, hábitos nuevos, dispositivos, técnicas de respiración o pequeños cambios en la rutina nocturna. La palabra sigue la lógica de otras modas de internet que hablan de “optimizar” algún aspecto de la vida, en este caso el descanso.
Parte de su éxito tiene que ver con cómo hablamos hoy de la salud, ya que muchas personas revisan cada mañana sus horas de sueño, las fases del descanso o el pulso nocturno en sus dispositivos. Esa información despierta curiosidad, pero también cierta ansiedad por hacerlo mejor, y ahí es donde el sleepmaxxing encuentra terreno fértil. La promesa es sobre hacer pequeños ajustes que, supuestamente, puedas cambiar por completo la forma en que dormimos.
