Andalucía tiene lugares capaces de sorprender incluso a quienes creen conocerla bien, pues entre iglesias, plazas antiguas y calles llenas de historia aparece un rincón que rompe el guion habitual de la ciudad clásica. Allí la gente pasea, toma café o hace compras mientras, unos metros más arriba, otros caminan literalmente por el aire. Y debajo de todo, oculto durante siglos, descansa un pasado romano que sigue contando historias.
En esa parte de Andalucía el tiempo parece apilarse en capas. La vida actual sucede en la superficie, el diseño contemporáneo domina el cielo y, bajo tierra, la arqueología recuerda que la ciudad ya estaba llena de movimiento hace dos mil años. Esa mezcla es precisamente lo que hace que tanta gente se detenga, mire alrededor y piense que no está en una plaza cualquiera.
2Caminar por el cielo de la ciudad en Andalucía
La experiencia más llamativa empieza cuando uno sube a la pasarela que serpentea sobre la estructura, pues desde allí la perspectiva cambia por completo con los tejados, las torres y los patios que aparecen a la altura de los ojos, como si la ciudad se hubiera abierto para que la recorras desde otro ángulo.
Esa pasarela ondulante convierte el paseo en algo casi cinematográfico. A cada paso se descubren rincones distintos y la sensación de estar flotando sobre Sevilla se mezcla con el bullicio que llega desde abajo. En una región como Andalucía, tan ligada a su historia, encontrarse con una vista tan futurista produce una mezcla curiosa entre sorpresa y admiración.
