La creatina ha pasado años encasillada como el suplemento típico de quienes viven entre pesas, batidos y rutinas de gimnasio, pero, poco a poco esa imagen se está quedando corta. Investigaciones recientes han empezado a mirar la creatina desde otra perspectiva y a preguntarse si su impacto puede ir más allá del músculo, tocando también aspectos como la memoria, el descanso o incluso el estado de ánimo.
Lo llamativo es que no estamos hablando de una sustancia extraña ni nueva. La creatina forma parte del funcionamiento normal del cuerpo humano, se produce de manera natural y también se obtiene a través de algunos alimentos. Quizá por eso muchos expertos creen que todavía estamos descubriendo todo lo que puede hacer, especialmente cuando se utiliza como suplemento de forma controlada.
3Lo que se sabe hasta ahora de la creatina
Aunque la creatina sigue asociándose al deporte, cada vez hay más interés en su papel dentro de la salud general. Algunos estudios apuntan a que podría ayudar a reducir la inflamación celular o a mejorar la recuperación del organismo después de periodos de estrés físico o mental.
Eso sí, los expertos insisten en mantener los pies en la tierra, ya que la creatina puede ser útil, pero no sustituye hábitos básicos como dormir bien, comer equilibrado o mantenerse activo. En la mayoría de personas es segura cuando se toma en cantidades adecuadas, aunque siempre conviene consultar con un profesional si existen problemas de salud previos.

