Llevamos siglos hablado del vinagre en la cocina y en todo lo que aporta tanto en sabor como en beneficios de los que se ha conversado últimamente, teniéndolo presente en ensaladas, encurtidos, salsas y hasta en remedios caseros que pasan de generación en generación. Con el tiempo su fama ha crecido tanto que muchas personas lo miran casi como si fuera un producto milagroso, algo que sirve para todo y que además promete beneficios para la salud.
Pero cuando uno se detiene a revisar lo que dice la ciencia, la historia del vinagre se vuelve más interesante y también más realista, pues ni es una pócima mágica ni es simplemente un líquido ácido para aliñar comidas. Los expertos llevan años estudiándolo y, aunque tiene propiedades interesantes, también arrastra muchos mitos que conviene poner en su sitio.
2El vinagre también está rodeado de mitos
Con el paso del tiempo el vinagre, especialmente el de sidra de manzana, se ha ganado una fama que a veces roza lo exagerado. En internet circulan afirmaciones que aseguran que sirve para curar enfermedades graves o que tiene efectos casi milagrosos en el cuerpo, algo que los especialistas desmienten con bastante claridad.
Los estudios científicos no han encontrado pruebas de que el vinagre cure enfermedades como el cáncer ni que por sí solo provoque una pérdida de peso significativa. Puede formar parte de una alimentación equilibrada, sí, pero sin hábitos saludables alrededor como una buena dieta, actividad física, y descanso, su impacto es bastante limitado.

