Qué es el pharming y cómo funciona esta ciberamenaza que ya tienes en tu móvil

Imagina que escribes la dirección de tu banco correctamente, el candado de seguridad aparece en verde y, sin embargo, acabas de entregar tus ahorros a un criminal. No es un error tuyo, es pharming. Esta técnica, mucho más peligrosa que el phishing tradicional, actúa directamente sobre las tripas de internet para engañar a tu dispositivo. Te contamos cómo detectar el rastro de esta trampa invisible antes de que sea tarde.

El pharming es, posiblemente, la estafa más frustrante que existe porque rompe la regla de oro de la precaución digital: ya no basta con mirar bien dónde haces clic. Mañana mismo podrías levantarte, teclear la URL de tu servicio de correo o de tu entidad financiera y acabar en una réplica exacta controlada por atacantes sin haber cometido un solo error de escritura.

Esta evolución de la ciberseguridad ha dejado obsoletos los consejos básicos de hace cinco años. Mientras que en otros ataques el usuario es el que «pica», aquí es la infraestructura la que te traiciona, desviando el tráfico de internet hacia servidores maliciosos de forma automática y transparente para el ojo humano.

El veneno en el sistema de nombres que hace posible el pharming

YouTube video

Para entender por qué el pharming es tan efectivo debemos mirar hacia los servidores DNS, esa agenda telefónica de internet que traduce nombres como google.es en números de IP. Los delincuentes han aprendido a «envenenar» estas bases de datos. Cuando tu móvil pregunta dónde está tu banco, el servidor comprometido le da una dirección falsa pero que parece legítima.

Publicidad

No importa cuántas veces revises el texto que has escrito en la barra de direcciones. El proceso de redirección ocurre en las capas profundas de la red, mucho antes de que la página cargue en tu pantalla. Es un secuestro de la confianza técnica que damos por sentada cada vez que nos conectamos desde casa o desde una red pública.

Lo más preocupante en el panorama actual de la ciberseguridad es que este ataque puede ocurrir directamente en tu router doméstico. Si los atacantes logran cambiar la configuración DNS de tu dispositivo de red, todos los equipos conectados a esa señal de Wi-Fi estarán expuestos al pharming sin saberlo, desde el ordenador del trabajo hasta la televisión inteligente.

Por qué el pharming es más peligroso que el phishing tradicional

A menudo confundimos términos, pero la diferencia es vital para nuestra protección. En el pharming necesitas recibir un gancho, un correo alarmista o un SMS con un enlace que te lleva al matadero. En cambio, el pharming es un cazador paciente que no necesita enviarte nada; simplemente se sienta a esperar a que tú decidas entrar en tus páginas habituales.

La ausencia de un cebo obvio hace que bajemos la guardia. Al no haber un mensaje extraño previo, nuestra mente no activa las alertas de fraude. Confiamos en nuestra memoria muscular al teclear y esa es la debilidad que explota el pharming para vaciar cuentas bancarias o robar identidades corporativas de forma masiva.

Además, los certificados de seguridad ya no son una garantía absoluta. Los grupos criminales especializados en pharming han aprendido a obtener certificados SSL para sus dominios fraudulentos, logrando que el navegador muestre el famoso candado. Esto anula uno de los pilares de la ciberseguridad que hemos enseñado a los usuarios durante décadas.

Cómo se cuela este código malicioso en tu rutina diaria

YouTube video

Existen dos vías principales para que acabes siendo víctima. La primera es a nivel local: un malware se instala en tu dispositivo y modifica el archivo «hosts». Este archivo es lo primero que consulta tu sistema operativo antes de salir a internet. Si el pharming ha alterado ese registro, tu móvil creerá que la web de destino es la del atacante.

Publicidad

La segunda vía es el envenenamiento de caché DNS a gran escala. Aquí el objetivo no eres tú, sino tu proveedor de servicios de internet o un servidor DNS público. Es un ataque mucho más complejo pero con un retorno increíble para los delincuentes, ya que pueden afectar a miles de personas simultáneamente bajo el paraguas de una infraestructura supuestamente segura.

Para que el pharming tenga éxito en tu teléfono móvil, suele aprovecharse de vulnerabilidades en aplicaciones desactualizadas o de descargas de tiendas no oficiales. Una vez dentro, el troyano no hace ruido, no gasta batería ni ralentiza el sistema; simplemente espera el momento en que decidas hacer una gestión financiera para actuar como un peaje invisible.

CaracterísticaPhishing ConvencionalPharming Avanzado
Método de entradaEnlace en email/SMSInfección de DNS o archivo Hosts
Acción del usuarioDebe hacer clic en un linkSolo teclea la URL normal
Dificultad de detecciónMedia (errores gramaticales)Muy alta (proceso invisible)
AlcanceIndividual / DirigidoMasivo / Infraestructura
Requisito técnicoIngeniería socialManipulación de red

Medidas de ciberseguridad para blindar tu navegación contra el pharming

La buena noticia es que, aunque sea un ataque sofisticado, no es invencible. La primera línea de defensa contra el pharming es el uso de servidores DNS de confianza y cifrados, como los que ofrecen proveedores especializados en privacidad que bloquean activamente direcciones IP conocidas por alojar sitios fraudulentos.

Es fundamental mantener el firmware de nuestro router actualizado y, sobre todo, cambiar la contraseña de administración que viene por defecto. Muchos ataques de pharming doméstico tienen éxito simplemente porque el usuario dejó las credenciales «admin/admin» en su router, permitiendo que cualquiera desde fuera cambie los servidores DNS de toda la casa.

Por último, la autenticación de doble factor (2FA) sigue siendo el muro más difícil de saltar. Incluso si el pharming logra obtener tu usuario y tu contraseña en una web falsa, no podrá acceder a tu cuenta si no tiene el código temporal que llega a tu dispositivo físico o la clave biométrica. Es el seguro de vida digital que todos deberíamos tener activo.

El futuro de la navegación y el fin de las URL tradicionales

De cara a los próximos meses, veremos una transición hacia protocolos de navegación que omiten por completo el sistema DNS tradicional para evitar precisamente el pharming. La adopción de estándares como DNS over HTTPS (DoH) se volverá obligatoria en todos los sistemas operativos para garantizar que nadie pueda interceptar o modificar nuestras peticiones de red.

Mi consejo como experto es que no te obsesiones, pero sí que seas metódico. Si notas que una web habitual tarda un segundo más de lo normal en cargar o que el diseño tiene ligeras variaciones que no recordabas, cierra el navegador. El pharming se basa en la rapidez y en nuestra falta de atención a los detalles pequeños.

En este 2026 que nos toca vivir, la ciberseguridad ya no es una opción para expertos, sino una higiene básica. Instala una solución de seguridad reputada en tu móvil, desconfía de las redes Wi-Fi abiertas y, sobre todo, mantén tus dispositivos actualizados. La tecnología de ataque avanza, pero nuestra capacidad de defensa, si somos proactivos, siempre irá un paso por delante.