Semana Santa es una de las épocas del año donde muchos de los destinos turísticos en España son vendidos en los catálogos como una verdadera experiencia de otro mundo; sin embargo, existe un punto en el que puede convertirse en tu peor pesadilla. Por eso, si no quieres un colapso y aprecias tu paz mental, es mejor estar lejos de algunos destinos turísticos, si no quieres terminar odiando tus vacaciones de Cuaresma.
Esto no se debe a que en realidad estos sitios sean peligrosos o insalubres, sino que es una celebración de la fe donde la masificación de viajeros suele descontrolarse. Incluso, el oportunismo de la delincuencia y los precios abusivos son un éxito asegurado para esas fechas donde la fe y las ganas de disfrutar un tiempo libre se mezclan generando un caos.
POR QUÉ SEVILLA Y MADRID SON CIUDADES SIN LEY EN SEMANA SANTA
Durante Semana Santa, tanto en el centro de Sevilla como en la Gran Vía de Madrid, es un verdadero viacrucis que también se transforma en un deporte extremo. Sinceramente, si no quieres perderte entre una marea humana que lo devora todo, te recomiendo abstenerte de estas zonas. Y es que aquí el problema no solo es la gente, sino el rastro que dejan a su paso.
La falta de civismo, sumada a la cantidad de desechos provocados por el turismo de masas, hace que las calles icónicas de estos lugares se conviertan en un vertedero improvisado de basura. La estampa de «ciudad sin ley» es lo que reina durante las fechas de Semana Santa, donde el olor a incienso y mirra se mezcla con el hedor de los residuos acumulados en cada esquina.
DESTINOS TURÍSTICOS QUE SON PURO RUIDO EN SEMANA SANTA
Por su parte, si buscas el sonido de las olas en Barcelona, Granada o Benidorm, solo encontrarás el bullicio de miles de turistas sedientos de fiesta y alcohol. Además, la cultura de disfrutar de los espacios en las playas de España se traduce últimamente en el rugido de las obras y la música a todo volumen. Esto, sin importar que en realidad Semana Santa es un momento de recogimiento y reflexión, no el cumpleaños de un vecino.
Aunque la Semana Santa signifique fe, muchas personas deciden darse una escapada a los distintos destinos turísticos en el país. Por ejemplo, en Barcelona, la Barceloneta es un campo de batalla donde la delincuencia oportunista hace su agosto con los viajeros desprevenidos. Por su parte, en Granada, se desvanece el paraíso natural bajo la presión de un modelo de destino turístico que ya ha agotado sus recursos.
LOS DESTINOS TURÍSTICOS QUE SÍ VALEN LA PENA EN SEMANA SANTA
Todos estos destinos turísticos han sido vendidos al mejor postor, donde la tranquilidad y la comodidad son un lujo casi prohibido en medio de tanto griterío, sin contar el aumento de la economía informal, que prácticamente limita a los transeúntes a caminar en un tercio de la acera. Por eso, si en abril deseas irte de vacaciones, ninguno de estos destinos turísticos te conviene, ya que te harán volver de vacaciones más cansado de lo que fuiste.
Una de las opciones más seguras son Zaragoza y Vigo, unas de las ciudades preferidas por la Organización de Usuarios y Consumidores (OCU). Le sigue la Sierra de Francia en el corazón de Salamanca; este destino turístico es un laberinto de pueblos de piedra y madera que parecen congelados en el tiempo. Asimismo, lugares como La Alberca o Miranda de Castañar ofrecen paisajes que dejan en ridículo a cualquier parque urbano.
Por su parte, la Costa de la Muerte en Galicia es ideal para disfrutar de su gastronomía sin romper la tarjeta de crédito, porque todos sus precios son asequibles. Y cerramos con este recorrido por lugares ideales para visitar en Semana Santa lejos del bullicio: la Comarca del Matarraña, en Teruel, una respuesta española de la Toscana. Pero si lo que buscas es una desconexión radical, entonces El Hierro será tu búnker volcánico, mientras que Madrid y Benidorm sufren el colapso de su modelo de destino turístico que atiende a las masas y no por la vivencia como tal.



