Netflix vuelve a apostar por reunir a dos viejos conocidos de Hollywood y lanzarlos a una historia cargada de tensión, traiciones y disparos, una táctica que nunca falla. Esta vez lo hace con ‘El botín’, el thriller policial que ha devuelto a la misma pantalla a Matt Damon y Ben Affleck, una pareja creativa que, cada vez que colabora, despierta inevitablemente la curiosidad del público.
No es la primera vez que trabajan juntos, ni mucho menos, pero sí una de las más comentadas en los últimos años. Después de compartir Oscar por el guion de Good Will Hunting y de reencontrarse en distintos proyectos como actores y productores, ahora se sumergen en una historia más oscura, más áspera, donde la lealtad y la ambición se mezclan en un escenario que huele a pólvora y a dinero sucio.
2Una química que traspasa la pantalla
Gran parte del atractivo de la película está en ver de nuevo juntos a Matt Damon y Ben Affleck. Su complicidad no necesita presentación, se percibe en los silencios, en las miradas, en la manera en que sus personajes chocan y se complementan. Netflix explota esa conexión sin convertirla en nostalgia fácil, permitiendo que ambos brillen con luz propia.
Damon aporta esa intensidad contenida que lo caracteriza, mientras Affleck se mueve con soltura en un papel más ambiguo, donde nunca termina de quedar claro si es aliado o amenaza. Esa tensión constante entre los dos sostiene buena parte del metraje y eleva una historia que, en otras manos, podría haber sido un thriller más de policías y ladrones.
